Luis XVI (Juicios)

Juicios de Napoleón
de Anónimo
Nota: En esta transcripción se ha mantenido la ortografía original.

LUIS XVI, Rey de Francia. [1]


Hubiera sido el más ejemplar de los particulares; pero también ha sido un triste Rey. Desde el principio de la revolución parece que tuvo constantemente a su vista la vida de Carlos I. El ejemplo de este Rey, que después de haber tocado los extremos más importunos con el Parlamento, concluyó con perder la cabeza, impidió a Luis XVI, en varias ocasiones, el oponerse a los esfuerzos de los revolucionarios. Cuando se le puso en juicio, debió decir simplemente, que según las leyes no podía hacer ningún mal, y que su persona era sagrada. Lo mismo debió haber hecho la Reina. Esto no le hubiera salvado la vida, mas hubieran muerto con más dignidad. Condenamos a Luis XVI; pero prescindiendo de su debilidad, ha sido el primer príncipe atacado. Este es aquel sobre el cual se ensayaban los nuevos principios. Su educación, sus ideas innatas le hacían creer de buena fe, que le pertenecía todo aquello que quería defender públicamente, o en secreto. Aun en la falta a sus promesas, podía considerarse una especie de buena fe, si es que se puede hablar así... Añádase a esto, que Luis XVI tenía todo el mundo contra él, y se podrá formar una idea de las dificultades innumerables que la fatalidad parece que se regocijó en acumular sobre este príncipe desdichado. El destino de los Estuardos, de que se ha hablado tanto, no ha sido más infeliz. L. C. — O.


  1. Este príncipe nació en 1754. Condenado a muerte por la convención nacional, fue ejecutada la sentencia el 21 de Enero de 1793. Luis XVI murió con un valor heroico.