Via Crucis


Doce sonetos Fernando de Arteaga y Pereira



Via Crucis.


 De lugar misterioso, y muy lejano,
Llegó una vez al mundo un peregrino,
Ofreciendo á los hombres don divino,
Con que curar cualquier dolor humano.

 Y desde el tierno niño hasta el anciano,
Á su paso saliéronle al camino,
Cada cual lamentando su destino,
Cada cual extendiéndole una mano.

 Oyóles compasivo y cariñoso,
Y ofrecióles respuesta al otro día,
En la cumbre de un monte solitario;

 Y amaneció aquel día venturoso,
Y hallaron, al final de angosta vía,
Al peregrino en cruz, en el Calvario.


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