Naufragios/18

[ fol. xxv. ]
Capitulo diez y ocho :
dela relacion que dio de Esquivel.

E

Sta cuenta toda dio Figueroa por la relacion que de Esquivel avia sabido, y assi de mano en mano llego a mi : por donde se puede ver y saber el fin que toda aquella armada ovo, y los particulares casos que a cada uno de los demas acontescieron. Y dixo mas, que si los christianos algun tiempo andavan por alli, podria ser que viessen a Esquivel, porque sabia que se avia huydo de aquel indio con quien estava a otros que se dezian los Mareames, que eran alli vezinos. Y como acabo de dezir el y el Asturiano se qui[ fol. xxvj. ]sieran yr a otros indios que adelante estavan : mas como los indios que lo tenian lo sintieron salieron a ellos y dieronles muchos palos, y desnudaron al Esturiano y passaronle un braço con una flecha : y en fin se escaparon huyendo, y los christianos se quedaron con aquellos indios, y acabaron con ellos que los tomassen por esclavos, aun que estando sirviendoles fueron tan mal tratados dellos como nunca esclavos, ni hombres de ninguna suerte lo fueron : porque de seys que eran, no contentos con darles muchas bofetadas y apalearlos y pelarles las barvas por su passatiempo, por solo passar de una casa o otra mataron tres, que son los que arriba dixe : Diego Dorantes/y Valdiviesso/y Diego de Huelva. Y los otros tres que quedavan esperavan parar en esto mismo : y por no sufrir esta vida Andres Dorantes se huyo y se passo a los Mareames, que eran aquellos a donde Esquivel avia parado : y ellos le contaron como avian tenido alli a Esquivel, y como estando alli se quiso huyr porque una muger avia soñado que le avia de matar un hijo, y los indios fueron tras el y lo mataron, y mostraron a Andres Dorantes su espada y sus cuentas y libro, y otras cosas que tenia. Esto hazen estos por una costumbre que tienen (y es) que matan sus mismos hijos por sueños, y a las hijas en nasciendo las dexan comer a perros, y las echan por ay. La razon porque ellos lo hazen es, segun ellos dizen, porque todos los de la tierra son sus enemigos, y con ellos tienen continua guerra : y que si a caso casassen sus hijas multiplicarian tanto sus enemigos que los sujetarian y tomarian por esclavos : y por esta causa querian mas matallas que no que dellas mismas nasciese quien fuesse su enemigo. Nosotros les diximos, que por que no las casavan con ellos mismos : y tambien entre ellos dixeron que era fea cosa casarlas con sus parientes, y que era muy mejor matarlas que darlas a sus parientes ni a sus enemigos : y esta costumbre usan estos y otros sus vezinos que se llaman los Yguazes solamente sin que ningunos otros de la tierra la guarden. Y quando estos se han de casar, compran las mugeres a sus enemigos, y el precio que cada uno da por la suya es un arco el mejor que puede aver con dos flechas : y si acaso no tiene arco, una red hasta una braça en ancho y otra en largo, matan sus hijos y mercan los agenos
no dura el casamiento mas de quanto estan contentos, y con una higa deshazen el casamiento. Dorantes estuvo con estos, y desde a pocos dias se huyo. Castillo y Estevanico se vinieron dentro a la tierra firme a los Yeguazes. Toda esta gente son flecheros y bien dispuestos, aun que no tan grandes como los que atras dexamos : y traen la teta y el labio horadados. Su mantenimiento principalmente es rayzes de dos o tres maneras, y buscanlas por toda la tierra, son muy malas y hinchan los hombres que las comen. Tardan dos dias en assarsse, y muchas dellas son muy amorgas, y con todo esto se sacan con mucho trabajo. Es tanta la hambre que aquellas gentes tienen que no se pueden passar sin ellas : y andan dos o tres leguas buscandolas. Algunas vezes matan algunos venados : y a tiempos toman algun pescado : mas esto es tan poco y su hambre tan grande, que comen arañas, y huevos de hormigas, y gusanos, y lagartijas, y salamanquesas, y culebras, y bivoras que matan los hombres que muerden, y comen tierra, y madera, y todo lo que pueden aver, y estiercol de venados, y otras cosas que dexo de contar : y creo averiguadamente que si en aquella tierra oviesse piedras las comerian. Guardan las espinas del pescado que comen, y de las culebras, y otras cosas para molerlo despues todo, y comer el polvo dello. Entre estos no se cargan los hombres, ni llevan cosa de peso, mas llevan lo las mugeres y los viejos, que es la gente que ellos en menos tienen. No tienen tanto amor a sus hijos como los que arriba diximos. Ay algunos entre ellos que usan peccado contra natura. Las mugeres son muy trabajadas y para mucho : porque de veynte y quatro horas que ay entre dia y noche no tienen sino seys horas de descanso : y todo lo mas de la noche passan en atizar sus hor[ fol. xxvij. ]nos para secar aquellas rayzes que comen. Y desque amanesce comiençan a cavar y a traer leña y agua a sus casas : y dar orden en las otras cosas de que tienen necessidad. Los mas destos son grandes ladrones, porque aun que entresi son bien partidos, en bolviendo uno la cabeça su hijo mesmo, o su padre le toma lo que puede. Mienten muy mucho, y son grandes borrachos, y para esto beven ellos una cierta cosa. Estan tan usados a correr, que sin descansar ni cansar corren desde la mañana hasta la noche y siguen un venado : y de esta manera matan muchos dellos, porque los siguen, hasta que los cansan : y algunas vezes los toman vivos. Las casas dellos son de esteras puestas sobre quatro arcos, llevanlas acuestas, y mudanse cada dos o tres dias para buscar de comer : ninguna cosa siembran que se puedan aprovechar : es gente muy alegre, por mucha hambre que tengan, por eso no dexan de baylar ni de hazer sus fiestas y areytos. Para ellos el mejor tiempo que estos tienen, es quando comen las tunas, porque entonces no tienen hambre, y todo el tiempo se les passa en baylar, y comen dellas de noche y de dia : todo el tiempo que les duran exprimenlas y abrenlas. Y ponenlas a secar : y despues de secas ponenlas en unas seras como higos, y guardan las para comer por el camino quando se buelven, y las caxcaras dellas muelen las y hazenlas polvo. Muchas vezes estando con estos nos acontescio tres o quatro dias estar sin comer, porque no lo avia : ellos por alegrarnos nos dezian que no estuviessemos tristes que presto avria tunas, y comeriamos muchas, y beveriamos del çumo dellas, y terniamos las barrigas muy grandes, y estariamos muy contentos y alegres y sin hambre alguna. Y desde el tiempo que esto nos dezian, hasta que las tunas se oviessen de comer avia cinco o seys meses : y en fin ovimos de esperar aquestos seys meses : y quando fue tiempo fuymos a comer las tunas : hallamos por la tierra muy gran cantidad de mosquitos de tres maneras que son muy malos y enojosos, y todo lo mas del verano nos davan mucha fatiga. Y para defendernos dellos haziamos al derredor de la gente muchos fuegos de leña podrida y mojada para que no ardiessen y hiziessen humo : y esta defension nos dava otro trabajo, porque en toda la noche no haziamos sino llorar del humo que en los ojos nos dava, y sobre eso gran calor que nos causavan los muchos fuegos : y saliamos a dormir a la costa : y si alguna vez podiamos dormir recordavan nos a palos para que tornassemos a encender los fuegos. Los de la tierra adentro para esto usan otro remedio tan incomportable y mas que este que he dicho : y es andar con tizones en las manos quemando los campos y montes que topan, para que los mosquitos huyan : y tambien para sacar debaxo de tierra lagartijas y otras semejantes cosas para comerlas. Y tambien suelen matar venados, cercandolos con muchos fuegos. Y usan tambien esto por quitar a los animales el pasto, que la necessidad les haga yr a buscarlo a donde ellos quieren, porque nunca hazen assiento con sus casas sino donde ay agua y leña, y alguna vez se cargan todos de esta provision : y van a buscar los venados que muy ordinariamente estan donde no ay agua ni leña : y el dia que llegan matan venados, y algunas otras cosas que pueden, y gastan todo el agua y leña en guisar de comer, y en los fuegos que hazen para defenderse de los mosquitos : y esperan otro dia para tomar algo que lleven para el camino. Y quando parten tales van de los mosquitos que paresce que tienen enfermedad de sant Lazaro. Y desta manera satisfazen su hambre dos o tres vezes en el año, a tan grande costa como he dicho, y por aver passado por ello puedo affirmar que ningun trabajo que se sufra en el mundo yguala con este. Por la tierra ay muchos venados y otras aves y animales de las que atras he contado. Alcançan aqui vacas y yo las he visto tres vezes, y comido dellas : y paresceme que seran del tamaño de las de España : tienen los cuernos pequeños como moriscas, y el pelo muy largo merino como una bernia, unas son pardillas y otras negras : y a mi pa[ fol. xxviij. ]rescer tienen mejor, y mas gruessa carne que de las de aca. De las que no son grandes hazen los indios mantas para cubrirse, y de las mayores hazen çapatos y rodelas : estas vienen de hazia el norte por la tierra adelante hasta la costa de la Florida, y tiendense por toda la tierra mas de quatrocientas leguas : y en todo este camino por los valles por dondellas vienen baxan las gentes que por alli habitan y se mantienen dellas, y meten en la tierra grande cantidad de cueros.