Lo que yo quiero (Zola)

Traducciones (1897)
traducción de Leopoldo Díaz
Lo que yo quiero de Émile Zola
LO QUE YO QUIERO


¿Sabeis lo que yo quiero? En la ladera
Cuando mayo comience á sonreimos,
Una cabana que se este mirando
En el espejo diáfano del río.

En el fondo, y oculto entre las hojas,
Donde llegar no pueda otro camino,
Junto del que hacen las palomas blancas,
Allí quisiera entretejer un nido.

Á lo lejos, tocando al horizonte,
Sobre una roca gris, bajo los pinos,
Escuchar las canciones que la brisa
Module por las tardes en mi nido.

Una cadena de profundos valles
Por donde crucen en revuelto giro,
Bajo el verde follaje los arroyos
Murmurantes, inquietos, cristalinos.

Donde inclinen al peso de las flores
Sus plateadas cabezas los olivos;
Donde las vides, como amantes locas,
Trepen saltando por agudos riscos.

¿Sabeis lo que yo quiero? es una senda
Fresca como la cuna de los niños.
Que convierta el umbral de mi cabana
En umbral de risueño paraíso.

Una alfombra de musgo embalsamado,
Cubierta de alhucema y de tomillo,
Bajo las ramas de un rosal silvestre
Que sirva de dosel á mis dominios.

Después que así mi pueblo haya formado,
Lo que quiero también en mi retiro
Es ver flotar mis sueños de poeta
En las penumbras del follaje umbrío.

Pero lo que yo anhelo, sobre todo,
Y sin lo cual de mi poder abdico.
Lo que yo quiero en mi pequeño mundo
Es una reina de dorados rizos.

Reina de amor, con el acento dulce,
Pálida frente y ojos pensativos,
Y cuyos pies pequeños sobre el musgo,
Ni lo marchiten ni produzcan ruido.