Abrir menú principal


ESCENA IVEditar

Dichos; TITA y RAÚL

MÓNICA. -Vamos, Raúl... Aquí tiene su cafecito... No sea flojo, ¡caramba!... Esto lo va a calentar...

FELIPE. -¿No se ha lavao la cara?

TITA. -Yo sí, papá.

FELIPE. -¿Y vos, sucio? Ya, a lavarse... No se toma café sino... ¿Me oye?

MÓNICA. -(Irritada.) Quédese ahí, m' hijito... ¡qué también! ¡Pobre criatura!...

FELIPE. -¡Muy lindo!... ¡Muy lindo!... ¡Un mensajero con la cara sucia! Después pretenderá que los patrones no lo echen... Como si no tuviera bastantes quejas del personaje éste... (Empujando al chico.) ¡Pronto, a lavarse!...

MÓNICA. -(Interrumpiendo.) Mirá. ¡Felipe! ¡Cuidadito con tocarme al chico! Si te has levantado con la luna, emprendela con todos, menos con estas pobres criaturas que demasiado hacen con sacrificarse por vos... Maltratame a mí, si querés... ¿Qué te has pensado?

FELIPE. -(Terminando el café.) ¡Bueno! Haré lo que se te antoje... ¡No he de ser yo el que sufra más!... (Poniéndose de pie.)

MÓNICA. -¡Demasiado lo sé!

FELIPE. - ¿Dónde andará mi sombrero?...

MÓNICA. -¿Qué sé yo?... ¡Buscalo!

FELIPE. -(Disponiéndose a salir.) ¡Bueno, che!... Cuando acaben ésos, mandame a la chica a buscarme al almacén... (Volviendo, a la Tita.) ¡Ya lo sabe, señorita!... La vamos a colocar con una familia, pa los mandaos... a ver si hace las de la vez pasada, que se puso a llorar por volverse a casa... hay que trabajar pa ayudar a los padres... Hasta luego... Ah... Mirá... Cuando Zulma llegue con la costura, poné a todas esas en la máquina y a Teresa y a la hija de doña Giovanna a trabajar a mano... Y si la gringa vieja viene a cobrar... que el sábado, ¿sabes?

MÓNICA. -¡Bueno, hombre!

FELIPE. -¡Chao!

MÓNICA. -(Repentinamente, deteniéndolo y yendo hacia él. En voz baja.) ¡Ché, Felipe!... Dejame algunos centavos... ¡No tengo ni medio!...

FELIPE. -Pero si yo...

MÓNICA. -No seas así... Pa la carne. Vos sabés que ya nadie nos fía...

FELIPE. -¡Tatatatata!... (Sacando algo de los bolsillos.) ¡Bueno, tomate estos cincuenta!... Más, no puedo darte, m' hijita... Tengo que tomar el trangüay...

MÓNICA. -Y los copetines... ya lo sabía... (Con un gesto de desprecio.) Andá, desgraciao.