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Estancias XXVIII de Medardo Ángel Silva
Poema número XXVIII de El árbol del bien y del mal'

    No dicen los inviernos que no haya primavera;
en la noche más negra palpita el alba pura:
lo sabio es esperar; es fuerte quien espera
-buen sembrador- velando la cosecha futura.

    Las horas en su danza llevan tan loca prisa,
que a la risa y el llanto ofrecen pronto fin:
feliz quien pueda ver con la misma sonrisa
la serpiente del bosque y el lirio del jardín.


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