Comentarios del Pueblo Araucano/05

Nota: Se respeta la ortografía original de la época

INTRODUCCION


«Soi de opinion que tales descripciones de costumbres i ceremonias comunicadas por intelijentes indíjenas, merecen mas fé i atencion que las observaciones de viajeros que jeneralmente no conocen el idioma lo suficiente para llegar a resultados seguros... Así se gana a la vez material etnolójico i lingüístico».—Rodolfo Lenz, «Estudios Araucanos», páj. 420.

Este humilde trabajo, al mismo tiempo de dar a conocer la faz de la vida social araucana, muestra al filólogo el léxico completo que, mediante un supremo esfuerzo propio, se formó el heróico i lejendario pueblo Araucano.

Las tribus indíjenas chilenas, como se sabe, fueron muchas, siendo la mas brillante, mas rica i mas vivaz, la primera que se afirmó réclamando con su heroismo sin igual en la historia, su patria i libertad: la indómita Araucanía.

Por otra parte, «es de suma importancia que existan documentos escritos en el idioma que puedan considerarse como lejítimo araucano» [1]; porque solamente así se demuestra que la lengua araucana es, ante todo, sonora, clara al oido, fácil de pronunciar, sobria en aspiraciones, despojada de detalles de pronunciacion que parecen natural a los indíjenas.

Por lo que se refiere a su sonoridad, claridad i a la facilidad de sus articulaciones, el idioma araucano es casi perfecto.

Cualidad preciosa del idioma es, tambien, la sencillez de su estructura i la de su mecanismo [2].


Para pintar la faz social de la vida araucana, ha sido de suma utilidad la descripcion de la manera de construir las casas, de los rodeos, de los corrales, en jeneral, de los usos i costumbres; porque descripciones narrativas son uno de los medios de mostrarnos el desarrollo intelectual de un pueblo, pues nos pintan su poder de asimilacion, propio de la intelijencia i la razon.

Al anotar tambien, en este humilde trabajo, los cantos que corren entre ellos de boca en boca, no se ha perseguido otro objeto que el de mostrar el raciocinio de la raza: su fantasía imajinativa i creadora, demostrando su característica de pueblo sentimental.

Al poner como proemio de la faz social araucana, la descripcion del adorno tanto de la mujer como del hombre, no se ha buscado otro objeto que el de mostrar su amor i su gusto por las joyas, significándose con esto su fuerza de voluntad para fabricar i adquirir los elementos que constituyen la admiracion de la raza.

De lo dicho se deduce que los araucanos son tambien hombres provistos de un alma con conocimientos, sentimientos i pensamientos análogos a los de las razas que han creado las naciones mas cultas i poderosas de la tierra.

De esto, pues, deducimos la importancia tan capital que se atribuye a las indagaciones sobre la raza araucana i la necesidad que hai de recopilar esos datos ántes que los sentimientos de raza aboríjen se presenten alterados por ideas exóticas que pueda proporcionarle la ilustracion.


Al escribir este modesto trabajo, la faz social del araucano, no nos guia un vano interes de curiosidad, que probablemente se tuvo al dictarlo, sino la importancia que esta clase de estudios tiene ante la ciencia social.

En particular, ese pensamiento tan filosófico que trata de averiguar el camino que siguieron las agrupaciones para alcanzar su mas alto desarrollo intelectual i moral, es lo que nos ha inducido a escribir el estudio de la faz social de la raza araucana.

Pueda ser que este estudio, en el cual se comprueban la observacion de las costumbres i de las preocupaciones del pueblo araucano, sea de alguna utilidad para el etnólogo i el filólogo i contribuya de esta manera a aclarar en parte el camino de la civilizacion i de las ideas morales.

Este trabajo debia terminar con una síntesis, señalando los puntos principales de la vida social; pero como ella se puede fácilmente deducir, leyendo con atencion cada costumbre, no la hacemos.

Por fin, el que estas humildes líneas firma, cree que este cuadro de la vida social, aunque sumario, talvez incompleto, debe ser mirado como noticia auténtica i, a la vez, como lejítimo araucano, i puede ser de alguna utilidad para los que seriamente estudian las costumbres i las lenguas indíjenas.

Si logramos llamar su atencion, al mismo tiempo que esperimentar alegría i la satisfacion de nuestro espíritu, creemos no haber malgastado el tiempo, el papel, la tinta i el trabajo que nos ha impuesto el estudio de la faz social de la raza araucana.

Manuel Manquilef.

Temuco, de 20 Agosto de 1910.



  1. Palabras del doctor Rodolfo Lenz.
  2. Largamente se habla de la lengua araucana en mi libro en preparacion Lengua i Literatura del Pueblo Araucano.