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CUADRO SEGUNDOEditar

(Telón corto de calle)

MÚSICA
Vendemos los diarios
En esta ciudad
Por calles y plazas,
Boliches y bares.
«La Nación» «La Prensa»,
«Patria» y «Standart»,
Se venden lo mismo
Que si fuera pan.
Llevamos nosotros
La curiosidad
Por los 10 centavos
Que el público da.
Así como en las comparsas
Con masacallas y plumero
Metemos baile con corte
En un tanguito fulero.
Y si el gobierno llama
Las clases a formar
De igual manera «viva»
El partido Nacional.


(CANILLITA con el grupo de muchachos avanzan jugando a la chantada con cobres. Tira pegando en el cobre del contrario y recoge ambos).

PULGA. -¡No juego más!... ¡Me has espiantao toda la guita!...

CANILLITA. -¡Siás otario!... ¡Si tenés más ahí!...

PULGA. -¡Sí, pero no quiero jugar más!...

UNO. -Campaniá el botón entonces y jugamos al siete y medio...

CANILLITA. -¿Tenés libro?... ¡Ya está!... ¡Traé, yo doy!...

UNO. -Y ¿por qué?... ¡Síás zonzo!... ¡Doy yo!...

CANILLITA. -¡Güeno!... (Se sientan en el suelo formando rueda.)

UNO. -¿Carta?...

CANILLITA. -Planto.

UNO. -¡Désen vuelta!... ¡A seis y medio pago!...

CANILLITA. -¡Siete!... (Recoge los cobres y aparece el tano vendedor de naranjas.) ¡Zás!... ¡Cocoliche! ¿Cómo te va?...

TANO. -¡Canillita!... ¿Cosa fate?... ¿Cuándo me pagás los veinte que me debés?...

CANILLITA. -¡A ver muchachos!... ¡Al bullón!... (Los muchachos rodean al tano que se desespera conteniendo los manotones que le dan al canasto.) ¡No te asustés, gringo!... Si no te vamos a calotiar... (A los muchachos.) ¡A ver!... a formar aquí,... la guita... ¡Pronto!... (Todos meten las manos en los bolsillos y en ese mismo instante aparece el Pulga a toda carrera gritando:) ¡Canillita!... ¡Diario!... ¡Cuarta!... (Todos se echan a correr en tropel.)

TODOS. -(Gritando.) ¡Diario cuarta!. ¡Diario cuarta!...

EL TANO. -(Desesperado.) ¡Eh... Canillita!... ¡Eh!... ¡Marona de lo Gármino!... ¡Mi han galotiado!...


PICHÍN y un pesquisa

PESQUISA. -¿Cuál era, che?...

PICHÍN. -El que iba adelante, de chambergo gris...

PESQUISA. -¿Y estás seguro, vos, de que él te robó el prendedor?...

PICHÍN. -¡Cómo no!... ¡Cuando yo te lo digo!... ¡Procedé no más por mi cuenta!... ¡Es un ratero el muchacho!... Ya me ha robao una punta de cosas. ¿Te acordás de aquel anillo que me dejó la gringa cuando la metieron presa?... Pues bueno; me lo calotió una noche y lo vendió en un cambalache de la calle Libertad.

PESQUISA. -¡Salí de ahí!... no me vengas con cuentos porque vos lo dejastes empeñao una noche en lo de Gardella!..

PICHÍN. -(Confundido.) Bueno... Sí... es cierto, pero me lo robó cuando yo lo saqué. ¿No te acordás que lo saqué a los pocos días?...

PESQUISA. -¡Bueno... bueno!... ¡Está bien!.. Yo viá proceder pero no me hagas hacer una plancha después, ¿eh?...

PICHÍN. -¡Salí de ahí!... ¡Ya sabés. hermano, que yo!..

PESQUISA. -¡Sí, hombre!... Lo decía por las dudas, no más... ¿Y ánde lo agarramos, ahora?...

PICHÍN. -¡Por alguna imprenta!... (Se oyen varias voces.)

VOCES. -(De adentro.) ¡Diario cuarta!... ¡Revolución en Montevideo!...

PICHÍN. -¡Che... ahí está!... ¡Es ese más ligero que viene adelante!...


Dichos y CANILLITA

CANILLITA. -(Corriendo.) ¡Diario cuarta!... ¡Revolución en Montevideo!... (Acercándose a Pichín.) ¿Diario?... (Al reconocerlo hace un gesto de desagrado, retrocede un paso, escupe despreciativamente en el suelo y echa a correr.) ¡Diario cuarta!... ¡Revolución en Montevideo!...

PESQUISA. -(Deteniéndolo por un brazo.) ¡Che!... ¡Vení pacá!...

CANILLITA. -(Ofreciéndole un ejemplar.) ¿Diario, señor?... ¿Eh?... ¿Por qué me agarra?... ¡Compre, si quiere, y déjese de embromar! ¡Qué también!... (Forcejea por desairce.)

PICHÍN. -¡No lo dejés ir, che!...

CANILLITA. -¡Soltame, gran perra!... ¡Cajetilla del diablo! ¿Por qué me agarrás?... (Tironea.)

PESQUISA. -(Impacientándose.) ¡Eh, vamos, mocoso!...(Salen algunos transeuntes y se detienen presenciando la escena).

PICHÍN. -¡Llevalo, no más, a la comisaría, que ahora voy a hacer la exposición!...

CANILLITA. -(Asombrado.) ¡Oh!... ¿Y por qué me va a llevar?... ¿Yo qué le he hecho?... ¿No puedo vender diarios, entonces?... (Compungido.) Vea, oficial... Yo no he faltao.


DICHOS, el Pulga y UN CURIOSO

PULGA. -(Saliendo.) ¡Diario cuarta!... ¡Zás!... ¡Canillita!... (Interponiéndose.) ¿Eh? ¿Por qué lo agarra?... ¿No tiene vergüenza de meterse con un chiquilín? ¡Lárguelo!...

PESQUISA. -Marchá; no más...

UN CURIOSO. - ¿Por qué lo lleva?. ¿Qué ha pasado?...

CANILLITA. -(Lloroso.) ¡Vea, señor!... Yo no hice nada... Pasaba vendiendo diarios y me agarra de vicio, no más! Dígale que me suelte, ¿quiere?... ¡Le juro por esta!... ¡Que no he dado motivo!...

UN CURIOSO. -¡Suéltelo!... ¡Si es por eso, no más!...

PESQUISA. -Señor, yo sé lo que hago. ¡Es un ladroncito el muchacho!...

CANILLITA. -(Irguiéndose, indignado.) ¡Yo, ladrón!... ¡Una gran perra!... ¡Yo, ladrón!... ¡Ah, trompeta!... ¡Ahora sí que no me llevan!... (Rabioso.) ¡Largame, hij´ una madre!...

PICHÍN. -(Tomándolo por un brazo.) ¡Marchá, no más!... ¡Ahora vas a decir qué has hecho de mi prendedor!..

CANILLITA. -¡Tu prendedor!... ¡Oh!...¡Con que eras vos, canalla! (Consigue desasirce y se avalanza sobre Pichín pegándole y mordiéndolo.) ¡Ladrón!... ¡Ladrón.!..


Dichos, AGENTE y VENDEDORES

AGENTE. -(Llega de izquierda, corriendo.) ¿Qué es eso?...

PESQUISA. -¡Llevame a este muchacho a la comisaría!...

(El agente lo hace violentamente. Canillita forcejeando cae al suelo y se levanta desesperadamente.)

CANILLITA. -¡Ah! ¡Botón!... ¡Botón trompeta!... ¡No me pegués, botón!... (Se incorpora. El agente lo tironea arrastrándolo hacia la izquierda.) ¡Ay!... ¡Mamita querida!... ¡Yo ladrón!... (Volviéndose hacia Pichín.) ¡Canalla!... ¡Canalla!...

VENDEDORES. -(A coro.) ¡Lárguelo!... ¡Que lo larguen!... (El agente lo va llevando poco a poco.)

CANILLITA. -(A Pichín.) ¡Canalla!... ¡Me la vas a pagar!... ¡Te voy a matar!... ¡A matar!... (Lo escupe. Pichín va hacia él, amenazador.)

PULGA. -(Interponiéndose.) ¡No le pegue!... ¿No tiene vergüenza?... ¡Tamaño zanguango!... ¡Salga de ahí!.. (Lo tironea del saco.)

PICHÍN. -(Volviéndose, amenazador.) ¡Y a vos también!...

PULGA. -¡A mí!... ¡Maní!... ¡Tomá!... (Le arroja con la tabla que lleva en las manos y escapa por derecha; los demás muchachos lo rodean burlándolo, y tirándole el saco huyen en todas direcciones. Los curiosos también se alejan. Pulga se vuelve y grita): ¡La vida del canfli!... ¡A cinco centavos!... (Pichín, enfurecido, lo corre.) (Mutación.)