Cancionero, Nueva angelcita, que avezada vuela

Fragmento CVI
Cancionero
 de Francesco Petrarca

Nueva angelcita, que avezada vuela,
bajó del cielo a la ribera fría
por donde me traía mi destino.

Y pues me vio sin gente y sin tutela
un lazo me tendió que en seda urdía,
entre la hierba en que es verde el camino.

Hallé prisión, y no me causa enojos:
tan dulce luz brotaba de sus ojos.