Cancionero, Jamás podrán quedar mis ojos secos

Fragmento CCCXXII
Cancionero
 de Francesco Petrarca

Jamás podrán quedar mis ojos secos
al ver que partes trae tu alma tranquila,
donde parece Amor que se espabila,
y nace la Piedad entre sus huecos.

Alma, a quien no vencieron embelecos,
que dulce hoy desde el cielo así destila,
y a la pluma que hoy la Muerte asila,
la llevas a trazar sus viejos ecos,

pensé otra cosa darte, y no este lloro,
por mi corona. Mas ¿cuál fiero planeta
juntos nos envidió, noble tesoro?

¿Quién yo mirarte antes de tiempo veta,
si yo aún con lengua y corazón te adoro,
y el alma, aliento mío, en ti se aquieta?