Pensamientos (Rousseau 1824): 08

DIBUJO.


El artista para hacer felizmente un dibujo no debe verle tal como esté en su papel, sino tal como está en la naturaleza. El lapiz no distingue una rubia de una morena, pero la imaginacion que le guia debe distinguirlas. El buril marca mal los claros y las sombras, si el gravador no imagina tambien los colores. Lo mismo sucede en las figuras de movimiento; es menester ver lo que precede y lo que sigue, y dar una cierta latitud al tiempo de la accion, sin la cual jamas se comprenderá bien la unidad del momento que es necesario espresar. La habilidad del artista consiste en hacer imaginar al espec-

tador muchas cosas que no estan sobre la lámina, y esto depende de una feliz elección de circunstancias, de las cuales las que él presenta hacen suponer las que omite.