Página:Sesiones de los Cuerpos Lejislativos de Chile - Tomo XXXII (1843).djvu/180

Esta página ha sido validada
176 CÁMARA DE DIPUTADOS

podrían bastar para la instruccion primaria de 300 a 400 individuos, i un capellan rara la instruccion moral i relijiosa de los mismos. Los libros que se procurase a los aprendices deberían ser todos análogos a los primordiales objetos de iluminar su entendimiento i mejorar su corazon. I si se adoptase el plan que hemos indicado la reclusion solitaria durante la noche; si a los reos que ya supiesen leer se les concediese como una gracia la facultad de tener en su celda a tales horas una luz i un libro moral, que ellos mismos costearían con las ganancias que le produjese su trabajo en la prision, calcúlense los favorables efectos que de esta gracia podrían obtenerse. Que en lugar de pasar el reo las doce o catorce horas de la oscuridad entregado a un sueño excesivo que le debilita i enerve, o a las propias sujestiones de su inculto pensamiento i a la desesperacion que produce el fastidio, destine alguna de esas horas a una lectura moral e instructiva: que en medio de su soledad encuentre en esta lectura un amigo i un consejero que dé acertados rumbos a sus reflexiones e inspire a su corazon los fundamentos de los sanos principios de que se desea verle rejido despues. Bien puede asegurarse que entónces se verían destenadas las exasperaciones de las prisiones: no formarían los delincuentes, para cuando se viesen libres, proyectos de venganza contra la sociedad que los hubiese bárbaramente tiranizado, i ablandados por la clemencia misma de este tratamiento, se resolverían fácilmente a la enmienda.

Con no ménos esmero que a la instruccion primaria, debería atenderse a la instruccion relijiosa de viva voz. Las funciones del capellan no habrían por lo tanto de reducirse a decir misa los dias de fiesta para los presidarios i a hacerles despues una lijera plática. Seria preciso que sus exhortaciones fuesen frecuentes, que visitase en particular a los mas rebeldes i con la persuasion i constancia evanjélicas, procurase atraerlos a mejores sentimientos. Debería preguntarles sobre los libros que leyesen i espigárselos cuando fuese necesario. "El ejercicio público del capellan dice Howar, es la parte mas visible de sus funciones, pero no es quizá la mas importante. Debe conversar con los piesos, reprender a los que se estravien, exhortar a los indiferentes, buscar como reanimar en ellos el sentimiento moral que se estingue, mostrarse a todos como un amigo, que se interesa en su suerte i quisiera suavizarla, consolar a los aflijidos, avivar la esperanza de los que se abaten, visitar a los enfermos, i mostrarles el cielo abierto todavía para ellos, si lo saben merecer por un eficaz arrepentimiento."

Trabajos son éstos que demandan una estrema contraccion de parte del Ministro a quien se confie el cargo de capellan de la prision. Así creemos también que no deberia elejirse para este destino, sino una persona de conocido celo, sabiduría i caridad evanjélica. Aun así talvez no bastaría uno solo para desempeñar debidamente todas las funciones de tan penoso ministerio. Pero tal es la importancia que damos a ese buen desempeño, que no vacilaríamos en aconsejar que se dividiese entre dos, seguros como estamos de que ningún otro aumento de gasto podria ser mas conveniente.

Pasamos ahora a tratar del segundo medio de correccion, del que debe apartar al reo de la ociosidad i proporcionarle lejítimainente recursos para ganar su subsistencia futura cual es la enseñanza del oficio; sin ella bien poco servirá la ilustracion de su entendimiento, pues se dejará subsistente la necesidad que es el principal estímulo para delinquir. Debe ser este oficio,según ya dijimos, algunos que se conocen como lucrativos en el pais tales son: carpintería, herrería, fábricas de sombreros, tejidos de mantas i pellones, zapaterías, manufacturas de riendas, etc.

Somos de opinion que jamás deberían empleárseles en un trabajo infructuoso; en efecto ¿qué cosa mas absurda al mismo tiempo que inhumana, el hacer perder su tiempo i fuerzas en los ejercicios o mejor diremos suplicios que en varias provincias de los Pistados Unidos i de Inglaterra se conocen bajo los nombres de tread milis i Ireadwheels? Se habia reconocido que para mantener el órden en las prisiones i para conservar la salud de los reos, era indispensable el trabajo. Creyóse hacer lo bastante con lograr imperfectamente estos objetos olvidando la subsistencia futura del detenido. Se inventaron esas máquinas que consisten en grandes ruedas que se hace dar vueltas, apoyando fuertemente los pies un gran número de presos sobre los escalones que tienen al derredor. Al principio estas máquinas servian siquiera para moler trigo, pero despues se quiso que ni aun esta utilidad produjesen i se obligó a los reos a fatigarse completamente en vano. Estos trabajos que apurando hasta el exceso todas las fuerzas físicas del hombre no ejercitan de modo alguno su intelijencía, embrutecen su moral i exasperan su carácter por la persuasion de que es la pena mas ilegal é injusta. "I que suerte se espera", esclama un recomendable escritor [1]. que ha criticado justísimamente estas funestas invenciones.

"¿Qué suerte se espera ha de tener cuando se vea libre, el preso que durante diez años consecutivos se haya visto diariamente aplicado al mismo trabajo inútil, vano i absolutamente improductivo? ¿Qué habiá aprendido? ¿Qué le quedaiá, qué sabrá, qué podiá hacer cuando se vea en la precision de ganar su vid; ? ¿Cuál será luego su suerte i a qué tendrá que resolverse? No digo mas, i dejo que se considere cuánta seiá la responsabilidad aun por los crímenes que estos desdichados cometan, de los que pudiendo fácilmente en diez años enseñarles un oficio, inspirarles el amor al

  1. La Rochefoucauld Liancourt