Naufragios/15

[ fol. xxj. ]
Capitulo quinze :
delo que nos acaescio enla villa de Malhado.

E

N aquella ysla que he contado nos quisieron hazer fisicos sin examinarnos ni pedirnos los titulos : porque ellos curan las enfermedades soplando al enfermo, y con aquel soplo y las manos echan del la enfermedad : y mandaron nos que hiziessemos lo mismo y sirviessemos en algo : nosotros nos reyamos dello, diziendo que era burla y que no sobiamos curar : y por esto nos quitavan la comida hasta que hiziessemos lo que nos dezian. Y viendo nuestra porfia un indio me dixo a mi que yo no sabia lo que dezia, en dezir que no aprovecharia nada aquello que el sabia, ca las piedras y otras cosas que se crian por los campos tienen virtud : y que el con una piedra caliente trayendola por el estomago sanava y quitava el dolor, y que nosotros que eramos hombres cierto era que teniamos mayor virtud y poder. En fin nos vimos en tanta necessidad que lo ovimos de hazer sin temer que nadie nos llevasse por ello la pena. La manera que ellos tienen en curarse es esta, que en viendose enfermos llaman un medico y despues de curado no solo le dan todo lo que posseen mas entre sus parientes buscan cosas para darle. Lo que el medico haze es dalle unas fajas a donde tiene el dolor y chupanles al derredor dellas. Dan cauterios de fuego que es cosa entre ellos tenida por muy provechosa, y yo lo he experimentado y me suscedio bien dello : y despues desto soplan aquel lugar que les duele, y con esto creen ellos que se les quita el mal. La manera con que nosotros curamos era santiguando los, y soplarlos, y rezar un Pater noster, y un Ave Maria : y rogar lo mejor que podiamos a dios nuestro señor que les diesse salud y espirasse en ellos que nos hiziessen algun buen tratamiento. Quiso dios nuestro señor y su misericordia que todos quellos por quien suplicamos luego que los santiguamos dezian a los otros que estavan sanos y buenos : y por este respecto nos hazian buen tratamiento, y dexavan ellos de comer por darnoslo a nosotros, y nos davan cueros y otras cosillas. Fue tan extremada la hambre que alli se passo, que muchas vezes estuve tres dias sin comer ninguna cosa : y ellos tambien lo estavan, y paresciame ser cosa impossible durar la vida, aun que en otras mayores hambres y necessidades me vi despues como adelante dire. Los indios que tenian a Alonso del Castillo y Andres Dorantes y a los demas que avian quedado vivos, como eran de otra lengua y de otra parentela se passaron a otra parte de la tierra firme a comer hostiones, y alli estuvieron hasta el primero dia del mes de Abril, y luego bolvieron a la ysla, que estava de alli hasta dos leguas, por lo mas ancho del agua, y la ysla tiene media legua de traves y cinco en largo.

Toda la gente de esta tierra anda desnuda, solas las mugeres traen de sus cuerpos algo cubierto con una lana que en los arbo[ fol. xxij. ]les se cria. Las moças se cubren con unos cueros de venados. Es gente muy partida de lo que tienen unos con otros. No ay entre ellos señor. Todos los que son de un linage andan juntos. Habitan en ella dos maneras de lenguas, a los unos llaman de Capoques, y a los otros de Han, tienen por costumbre quando se conoscen y de tiempo a tiempo se veen, primero que se hablen estar media hora llorando, y acavado esto aquel que es visitado se levanta primero y da al otro todo quanto possee, y el otro lo rescibe : y de ay a un poco se va con ello, y aun algunas vezes despues de rescebido se van sin que hablen palabra. Otras estrañas costumbres tienen, mas yo he contado las mas principales y mas señaladas por passar adelante, y contar lo que mas nos suscedio.