La pobre gente: 07


ESCENA VIEditar

MÓNICA y CUATERNO

CUATERNO. -(Asomando con desconfianza.) ¡Buen día! ¿Ta sola?

MÓNICA. -Sí, hijo... ¡Entra nomás.!...

CUATERNO. -Lo vi salir a don Felipe, y como quería conversar un rato con ustedes... ¿Zulma está durmiendo?

MÓNICA. -¡Qué esperanza!... ¡La pobre ha tenido que madrugar pa ir al Registro!...

CUATERNO. -(Con extrañeza,) ¿Cómo es eso?

MÓNICA. -Sí. Anoche no le dieron costura, porque llegó tarde y el patrón le dijo que fuera a buscarla hoy a las seis...

CUATERNO. -¿Y Zulma fue?

MÓNICA. -¡Cómo no había de ir!...

CUATERNO. -¿Sola?

MÓNICA. -Claro está... ¡Felipe no podía acompañarla y los chicos tenían que irse al trabajo!

CUATERNO. -(Con gesto de rabia.) ¡Una madre!... No haberlo sabido... ¿Y todavía no vuelve?

MÓNICA. -¡Ave María, muchacho! No tiene tiempo, y además ¿qué podría sucederle?

CUATERNO. -Eso es lo que usted no sabe... ¡Tantas cosas!... ¿Por qué no me avisó?... La habría acompañado...

MÓNICA. -(Dejando la tarea.) ¡Muchacho, me estás asustando!... ¿Por qué ese miedo?

CUATERNO. -Mire mi tía... (¡no quisiera ni pensarlo!) Pa mí que a Zulma cualquier día le sucede algo... Esas cosas del registro... ¡Hum!...

MÓNICA. -¿Cuáles?

CUATERNO. -Todo lo que está pasando. Las tardanzas en el pago, las costuras devueltas, esas idas continuas; que a buscar los botones, que a llevar los chalecos, que firmar los vales, que a hablar por el chico, que a recojer un olvido, que porque la llama el gerente... Ese gerente... Ese gerente... Escúcheme; le voy a ser franco: ¡qué me caiga muerto, si no es ese tipo el culpable de todo!...

MÓNICA. -¿Qué querés decir?

CUATERNO. -Nada... Una madre... Ni patadas le viá dar si llega a salir cierto...

MÓNICA. -Pero, muchacho...

CUATERNO. -Escuche mi tía: pa mí, que en el registro anda alguno arrastrando el ala a Zulma y por eso sucede lo que sucede...

MÓNICA. -¡Qué temeridad!... Zulma me lo habría dicho ya...

CUATERNO. -Qué va a contar esa pobrecita... Tiene miedo de que se queden ustedes sin costura... A mí ni esto ha querido decirme, pero en cuanto le hablo del asunto, pone una cara que lo está confesando todo... ¿Qué?... ¿No lo cree? ¡Parece que estuvieran ciegos!...

MÓNICA. -Exageraciones tuyas...

CUATERNO. -¿Exageraciones?... (Alzando la voz.) ¿Y a qué se debe que desde un tiempo a esta parte?...

MÓNICA. -Callate, que ahí venen las oficialas...