La muerte (Martínez de la Rosa)

La muerte de Francisco Martínez de la Rosa



Al borde está de una tumba  
La inexorable deidad, 
Mal ceñido el negro manto, 
Lívida la horrenda faz, 
Y la planta descarnada 
Sobre una corona real: 
En tablas de bronce y mármol, 
Carcomidas por la edad, 
Apoya el brazo siniestro 
Con terrible majestad, 
Y la historia de cien siglos 
Debajo borrada está. 
Reina en torno hondo silencio, 
Destrucción y soledad, 
Como en el Averno lago 
En que hasta el aire es letal; 
Ni alrededor nace yerba, 
Ni osan las aves volar. 
Ante sus ojos perenne 
Arde una luz funeral, 
Cual si la densa tiniebla 
Luchase por disipar; 
Mas apenas la vislumbra 
Entre sombras el mortal, 
Cuando su débil reflejo 
¡Se pierde en la eternidad!