La elección de un cuadro

Nota: En esta transcripción se ha respetado la ortografía original.


La elección de un cuadro.

Un pintor célebre ofreció un cuadro de los suyos, el que quisiese elegir, á un caballero de bastante ingenio, pero que nada entendía del arte.

Deseando escoger el mejor, y no teniendo á quién consultar sobre este punto, ideó una traza, que le produjo el mejor resultado posible.

Al efecto, se escondió en casa de un amigo, cierto dia en que el pintor debía comer en ella, y cuando este se encontraba mas descuidado, apurando vasos y botellas, entró un criado y le dijo: — Señor, su casa ha principiado á arder, y el fuego llegará pronto al salón de los cuadros.

— ¡Ah! mi San Antonio... esclamó el pintor dejando la mesa y corriendo hacia su casa.

El amigo eligió entonces el San Antonio, y era en efecto el mejor de todos.