¡ES ÉL!...


Quién es aquel que tétrico
y solitario vive
en las riberas áridas
de ese desierto mar,
y que con mano trémula
sobre la arena escribe?
¿Por qué le miro pálido
alguna vez llorar?
—Es él, poeta lírico
de corazón ardiente,
que sueña con las sílfides
y vive del amor;
y un día y otro inspírase
en su castalia fuente:
la fuente de las lágrimas,
la fuente del dolor.

Miguel MORENO