Nota: En esta transcripción se ha respetado la ortografía original.


El jubileo.

Uno de esos viajeros que, cuando llega la estacion del calor, se esconden en una bohardilla, viven en ella tres ó cuatro meses y salen después á la calle, cuando los trastos viejos á la feria, para decir que han estado en la China, y en la Cochinchina, y en Navalcarnero, entretenia, no hace mucho tiempo, en el café Suizo, á sus amigos, con la relación estupenda de sus viajes á lo Alejandro Dumas.

Uno de sus oyentes le dijo un dia:

— Hombre, ¿has estado alguna vez en Roma en la fiesta del jubileo? (Se celebra cada cien años.)

— ¡Que si he estado! respondió el viajero; la he visto mas de veinte veces.