El acreedor y el deudor

Nota: En esta transcripción se ha respetado la ortografía original.


El acreedor y el deudor.

Un estudiante debia 200 reales vellón al hijo de un comerciante, su amigo. Un dia el estudiante, sin duda en un momento de distracción, sacó del bolsillo diez reales en presencia de su acreedor.

— Pepe, le dijo este; ya sabes que me debes diez reales, y si quisieras volvérmelos te lo agradecerla.

— Y tú sabes, querido, que lo que te debo son doscientos.

— Digo que son diez.

— Y yo digo que son doscientos.

— Vamos á cuentas, Pepe; si me das los diez, te perdono la deuda.

— No, no, amigo mió, quiero mas tener los diez y deberte los doscientos.