Diccionario de autoridades. Tomo I/Discurso de la ortografía

DISCURSO PROEMIAL
DE LA ORTHOGRAPHIA DE LA
Lengua Castellana.
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Na de las principáles calidádes, que no solo adornan, sino compónen qualquier Idióma, es la Orthographía, porque sin ella no se puede comprehender bien lo que se escribe, ni se puede percebir con la claridád conveniente lo que se quiere dár à entender. Es la Orthographía una Facultad, ò Arte de escribir rectamente las Voces conforme à su orígen, significación y sentído de las palabras, y de las sylabas: y siendo este el formál concepto de esta Voz, segun su orígen Griego, mal se podrá llamar Orthographía de una Léngua la que no tuviere tds aquellos requisitos que son precisos para expressar con perfección los vocablos, Términos y Dicciones de que se compóne, y para distinguir las Cláusulas, Oraciones y Períodos que se forman. Por esta razón comunmente se divíde la Orthographía en dos partes, de las quales la una pertenéce à la observáncia de las reglas y preceptos que se deben guardar para escribir pura y correctamente las Voces, conformandolas, en quanto sea dable, al modo con que generalmente se pronúncian, y atendiendo al mismo tiempo à los orígenes de donde vienen, para no desfigurarlas: y la otra mira à la recta y legítima puntuación con que se deben señalar, dividir y especificar las Cláusulas y Partes de la Oración, para que lo escrito manifieste y dé à conocer clara y distintamente lo que se propóne y discurre. Son tan forzosas è indispensables estas dos calidades, que la una sin la otra no es capáz de constituir por sí solo verdadera y cabál Orthographía: y la razón es, porque esta pide que lo que se escribe y trasláda al papél, corresponda à lo que se habla, y se pretende dár à entender: y mal se puede conseguir este fin, si por una parte las Palabras no están bien y fielmente escritas, y por otra las Cláusulas no están divididas y puntuadas con la rectitúd competente, para que el concepto se entienda, y el discurso no se confunda, haciendo sentído equívoco, ù contrário: como se experimenta en los escritos que no están perfectamente executados con las debidas reglas.

2 Para proceder en estos puntos con la mayor claridád, dividirémos este Tratádo en Párraphos: porque siendo como es su matéria sumamente delicada, y consistiendo en la realidád en puntos y comas, y en solo la distinción y cuidado de escribir determinada letra en cada Voz que se escribe, para no confundir à los que leen, y para explicarlo mejor, se dividirán con este orden. En el priméro el modo de puntuar las Cláusulas, señalar los accentos, y escribir en donde tocan letras Mayúsculas, ò Versá les: en el segundo la dificultád que hai en fijar con seguridád la Orthographía, y la falsedád de muchas reglas universales con que algunos Autóres han pretendido gobernarse: en el tercéro se pondrán algunos presupuestos necessários para la claridád: en el quarto se tratará de las letras unísonas, ò que se equivocan en la pronunciación: en el quinto de la duplicación de las consonantes: en el sexto de la concurréncia de consonantes distintas, que se hallan entre las vocáles: y en el septimo y último de las palabras, y modo de dividirlas en el fin de los renglónes, y de aquellas en que por Diphtongo, ò Synéresis se forma una sola sylaba de dos, ò tres vocáles.

§. I.
Modo de puntuar las cláusulas, señalar los accentos, y escribir donde toca letras mayúsculas, ò versáles.

3 En orden à la recta puntuación no hai que añadir à lo que está tratado, notado y prevenido en vários Discursos y Epítomes orthográphicos à fin de saber quando se debe usar de coma, de punto, de coma y punto, de dos puntos, y assi de otras señáles, para la mejor inteligéncia y divisiones de las palabras y cláusulas, de los periodos y oraciones: solo se debe advertir, que assi como por la falta de la coma, punto, ù otra división queda imperfecto lo escrito, y sin claridád en el sentído de lo que se desea explicar, tambien lo queda por el excesso, y demasiadas comas, y otras divisiones con que algunos suelen cortar las cláusulas, juzgando que con esso hacen mas perceptibles y claros los significados, sucediendo tan al contrário, que los dexan sujétos à equivocaciones, y à veces dán motívo à otras confusiones y absurdos.

4 Redúcense las partículas ò señáles que componen la legítima puntuación à ocho, que son las siguientes: Coma, ò enciso, vulgarmente llamada vírgula, que se figura assi ( , ): Punto, que es assi ( . ): Coma y punto assi ( ; ): Dos puntos assi ( : ): Interrogante de esta manéra ( ? ): Admiración assi ( ! ): Parénthesis de este modo ( ) y Diéresis de esta suerte (¨) A estas se añade la división ò raya figurada assi ( - ), que se pone al fin del renglón quando se promedia la palabra, para que se conozca que no está acabada, y que parte de ella passa al renglón siguiente: como en estas Orto-graphía, Doctis-simo, de que se hablará mas de proposito en el §.7.

5 El Apóstropho es una vírgula que se pone en la parte superiór de algunas letras, para denotar se omite otra que tocaba escribir, y se consume por la sinalepha de la vocál que se sigue: como d' el: de l' anima: qu' era: s' ofende. Las Naciones Italiana, y Francesa usan esta nota: en nuestros libros antíguos se halla algunas veces; pero el dia de oy la ha olvidado el uso, con que hemos juntado las letras, y formado voces incomplexas, diciendo del, estotro, y si algun Autór pone dividido el de, y el el, se pone con las dos ee assi de el, de donde se conoce claramente haverse olvidado yá el uso del Apóstropho.

6 La Vírgula, ò coma sirve para separar una cláusula de otra, y distinguir los nombres próprios: como Dicha será del Príncipe y de todos, que ponga el gusto en lo bueno, que quiera la virtud, y que ame la Justícia. Pedro, Francisco, y Antonio son de todos estimados por sus amables prendas.

7 El Punto sirve para denotar que el periodo está del todo formado, y concluída perfectamente la oración: como dichoso el pobre es espiritu, pues tiene en Dios todas las riquezas de cielo y tierra.

8 La Coma y punto (que el Griego llama Colón imperfecto) se usa para dár à entender en la oración la implicación y contrariedád de las cosas que se refieren, ò que son entre sí diversas: como A los Padres se debe reverenciar; pero mucho mas à Dios. Pedro es sabio; mas lo desluce con su sobérbia.

9 Los dos Puntos, que se llaman Colón perfecto, sirven para notar que en la oración aun no está expressado perfectamente el concepto, y que falta algo para concluir del todo el sentído de ella: como La injuria si es verdád, tomala por adverténcia: si es mentíra, por crédito. No hacer mal alguno es innocencia: no hacer mal à otro es justícia.

10 El Parénthesis se usa para separar alguna cláusula, sin la qual corre la oración, à fin de hacerla mas clara, y evitar toda confusión: como El hombre sabio (que juntamente es virtuoso) es digno de grande estimación.

11 La Admiración sirve para expressar el afecto y assombro, que ocasiona la novedád, ò consideración vehemente y repentina de laguna cosa: como O immensa Bondád de Dios! O tiempos! O costumbres!

12 EL Interrogante sirve para denotar que se pregunta alguna cosa: como De donde vienes? Como no respondes à lo que se te pregunta?

13 La Diéresis, voz Griega (que los Impressores llaman Crema, y significa apartamiento ù división) se usa para apartar dos vocáles, que se pueden juntar en una sylaba, y notar que se deben pronunciar distinta y separadamente. Algunos ponen los dos puntos con que se figura esta división sobre la segunda vocál; pero es mejor sobre la priméra, respecto de que es en la que de ordinário se hace detención para pronunciar la palabra: como Eloqüencia, Freqüente. En lo antíguo se solía usar de esta señal en otras voces: como Balüarte, Hüia, Destrüia, Valüar, &c. porque no se hacía diferéncia en lo escrito entre la i, y la u, para advertir quando eran vocáles, y quando consonantes: y aunque havía caractéres distintos para poderlas separar, se usaban promiscuamente sin repáro; pero haviendose en lo moderno establecido unos caractéres para quando son puramente vocáles, y otros para quando son consonantes y hieren à las vocáles, solo se debe usar de la Diéresis quando hai variedád en la pronunciación de unas mismas letras, que en lo escrito no se diferéncian. Esta unicamente se halla en las articulaciones Gue, Gui, Que, las quales en unas dicciones se pronúncian separadas, y en otras no. Quando se pronúncian como una sola sylaba: como en Guerra, Pague Guedeja, Embriaguéz, Guinda, Guija, Guitarra, Anguila, Queja, Quedo, y otras semejantes, no hai necessidád de los ds puntillos sobre la u, porque no se profiere distintamente, y queda como líquida y muerta. Quando se pronúncia clara y abiertamente: como en Agüero, Antigüedad, Pingüe, Trilingüe, Pingüissimo, Eloqüencia, Eqüestre, y otras voces semejantes, se deben poner los dos puntos, para que se manifieste y señale la variedád en la pronunciación de unos y otros vocablos.

14 En el uso de los accentos tambien se ha padecido grande equivocación, causada de la ignorancia, ò poca advertencia de su uso. En la Léngua Latina son tres, grave, agúdo, y circunflexo. En la Léngua Castellana el circunflexo, que se forma assi ^ , no tiene uso alguno, y si tal vez se halla usado por algun Autór, es sin necessidád, porque no sabémos yá el tono que los Romanos usaban y explicaban con este accento. En nuestra Léngua los accentos no sirven para explicar el tono, sino para significar que la sylaba que se accetúa es larga: y assi el grave, que es el que baxa obliquamente de la izquierda à la derecha en esta forma `, unicamente puede tener uso sobre las quatro vocáles à è ò ù, quando cada una es como voz separada de otras, y hace cabál sentído por sí sola, dexando de ser mera vocál: porque la Y, que generalmente está subrogada y admitida para que sirva de conjunción en lugar de la I, no le necessita: y assi es error decir que el accento grave sirve para alargar la última sylaba en las voces de dos, tres, quatro, y mas vocáles: como Arnés, Amó, Amará, Enseñará, Apercibirá, porque esto es próprio del accento agúdo, que es el que baxa de la derecha à la izquierda de este modo ´, y la razón es porque hace agúda y fuerte la pronunciación: lo que no conviene la grave, que la deprime y modéra. Sirve assimismo el agúdo para denotar quando la penúltima sylaba es larga en las palabras de tres ò mas vocáles, en que no se siguen dos, tres, ò mas consonantes juntas: como Ilustre, Madrastra, Enseñanza, no hai necessidád de tal accento, respecto de que por su naturaleza es larga la pronunciación, exceptuandose de esta regla las voces en que las tales consonantes son muda y líquida, en cuyo caso muchas tienen breve la vocál antecedente, especialmente en la prosa: como álgebra, árbitro, Cáthedra, Fúnebre, Lúgubre, Quádruplo. Lo mismo se debe observar en las voces llamadas esdrúxulos: como águila, Música, Máximo, Philósopho, Theólogo, Escolástico, Doctíssimo, en las quales la sylaba penúltima es breve: y para que se reconozca que la pronunciación no se detiene sobre ella, sino sobre la antecedente, se pone el accento agúdo sobre esta. Fuera de estos fines tiene otro mui conveniente y oportúno, que es de evitar la equi vocación en la pronunciación de algunos tiempos de los verbos, señalando quando es presente, ò preterito, quando es indicativo, ò subjuntivo, &c. como Enséño, Enseñó, Amára, Amará, Deseáre, Desearé, Aparejáre, Aparejaré, y para distinguir los nombres de los verbos: como Cántara, Cantára, y Cantará, que puesto sobre la antepenúltima es nombre, sobre la penúltima verbo, y señala un tiempo, y colocado sobre la última denóta otro.

15 No condúce menos para la integridád y perfección de la Orthographía el uso de las letras mayúsculas, en que por ignorancia se hallan cometidos no pocos yerros, especialmente en los escritos de mano: todo dimanado de que en las escuelas solo se atiende à enseñar à los muchachos la formación ò figuración de buenas letras ò caractéres, sin advertir quando, y en qué ocasiones se debe usar de las mayúsculas. Debense, pues, escribir con ellas todos los princípios de qualquier escrito, paragrapho, periodo, ù oración despues de punto finál, y todos los nombres próprios, assi de persónas, como de otras qualesquiera cosas, províncias, réinos, ciudades, villas, lugáres, montes, rios, fuentes, y otros semejantes. Tambien se deben escribir assi los sobrenombres y apellidos, los renombres de autoridád ò fama: como el Sabio, el Grande, el Batalladór, el Justiciero, el Santo: los de dignidades, títulos, y cargos honoríficos, y demás distintivos: como Papa, Rey, Príncipe, Duque, Virrey, Presidente, Capitan generál: y aunque tambien se debiera usar de ellas en el princípio de cada verso (que por esso se llaman versáles) yá el uso ha prevalecido en que esto se guarde en el verso heróico, y otros géneros de Poesías lyricas graves, como Sylvas, Canciones, Madrigales, y no en los Romances, Xácaras, y otras Poesías menores, en que solo se pone letras mayúscula en el princípio de cada copla.

§. II.
Dificultad de fijar la Orthographía, y falsedád de várias reglas generales que
han pretendido establecer algunos Autóres.

16 En lo que hai, y se experimenta notable desigualdád en la Orthographía de la Léngua Castellana es en el modo de escribir las palabras, porque cada uno ha usado del méthodo que le ha dictado su génio y manéra de hablar, ò segun los priméros rudimentos que aprendió en la escuela quando niño, ù despues el uso le ha ido enseñando, si natender à otra regla que à la común y vulgar, de que siendo la Orthographía un arte de bien escribir, lo que se escribe es copia de lo que se habla, ò se concibe. Todo esto procéde de no haverse establecido reglas para su verdadero uso con la autoridád necessária, desde que se comenzó à escri bir la Léngua Castellana: y aunque es cierto que vários Autóres se han dedicado à formar de propósito diferentes tratados sobre este assunto, y discurrido reglas para su establecimiento, examinando cada letra de por sí, como se pronúncian, en qué se convierten, qué variaciones è inflexiones pueden tener en la composición de diversos términos, y su manéra de pronunciarlos, tambien es constante que cada uno ha formado sus reglas, segun el concepto que ha hecho del todo de la Léngua, al modo naturál con que la ha hablado: de suerte, que no solo hai variedád, sino que tambien se encuentran en algunos diferéncia y contrariedád en la práctica de los mismo preceptos y reglas que propónen.

17 Los antíguos (y en especial Antonio de Nebrixa, à quien han seguido los mas) arreglaron la Orthographía casi al méthodo de la Léngua Latina, dando por regla generál, que las voces derivadas de ella (que son las mas, como queda manifestado en el Discurso del orígen de la Léngua Castellana) se escriban conforme à sus orígenes, y las que son próprias, como se pronúncian: y aunque variaron en algunas combinaciones, y con especialidád en las de la C, y de la Q, escribiendo Cual por Qual, Cuanto por Quanto, Cuatro por Quatro, y assi otras palabras, ni fueron en todas consiguientes, ni sus excepciones y singularidades han sido admitidas ni seguidas, ni han merecido generál acepción ni aprobación. Algunos se han contentado con dár diferentes adverténcias para el uso de algunas letras de vária pronunciación, sin extender sus discursos à comprehender todo lo que condúce para la formación de una completa Orthographía. Otros no contentos con desechar algunas letras del Alphabéto por inútiles y superfluas, pretenden desterrar como nocívo el uso de otras en algunas combinaciones, y que solamente se mantenga en cada pronunciación una letra, para quitar qualquiera equivocación. Tambien ha havido quien se ha propuesto la idéa de formar la Orthographía Castellana, inventando por una parte letras para las pronunciaciones especiales que tiene la Léngua, y por otra discurriendo nuevas formas de caractéres para la especificación de otras que son comúnes à otros Idiómas. Finalmente son tan vários los dictámenes, que algunos Autóres aborrecen y descartan del todo la duplicación de las consonantes en qualesquiera vocablos: y aunque otros admiten algunas en determinadas combinaciones, no es generalmente en todas las palabras que hai en ellas, sino en las que segun su concepto tienen alguna fuerza en la pronunciación.

18 De esta suma variedád en el discurrir ha dimanado la grande que se reconóce en las obras, assi escritas, como impressas: pues las antíguas están concebidas y formadas por lo generál, segun el méthodo que observaron los Latinos, principalmente en las palabras que trahen sus orígenes de aquella Léngua: y esto con tanta puntualidád, que no se diferencian en cosa alguna, yá sea en el princípio, yá en el medio de ellas, como se reconóce en los libros de las Leyes, Fueros, y otros volúmenes y monumentos antíguos, donde se hallan freqüentemente las voces Statuto, Scriptura, Sculptura, Abbreviar, Accommodar, Accusar, Augmentar, Collegir, Communicar, Aggregar, Attraher, y assi otras muchas: lo que no se experimenta en las obras mas modernas, respecto de que con el tiempo, conforme se ha ido alterando y moderando la Léngua, y en no pocos términos mudando la pronunciación, se ha ido tambien templando el rigor en lo escrito, considerándole por supérfluo. Si en estas se hallase la igualdád y conformidád debida, con facilidád se huviera fijado una competente Orthographía; pero lo sensible es que los Autóres no tan solamente están entre sí discordes, sino que en sus mismas obras se hallan escritos con variedád unos mismos vocablos. Esta irregularidád y defecto es tan indecoroso y ofensivo de la nobleza y lustre de la Léngua, que siendo en sí purissima, elegante y clara, la hace obscúra, intrincada y dificultosa: y al passo que dá motívo para que se dude en muchas palabras el modo con que se deben escribir, ocasiona en los extraños el embarazo de que dificulten ò no alcancen lo que se quiere dár à entender, por hallarlas diversamente escritas.

19 Para vencer todas estas y otras diferéncias y encuentros de opiniones han sido algunos de dictámen, que la única y segura regla para reducir con perfección al papél la Léngua Castellana, es escribir lo que en ella se habla, y en la realidád se pronúncia: respecto de que esto solo es lo que legitimamente la constituye, y hace diversa de las demás. Esta opinión (vulgarmente reputada por tan clara, que paréce no se puede dudar de su firméza) pudiera tener algun fundamento si concurrieran en el uso y practica de la Léngua Castellana las circunstáncias que son necessárias para que se manifieste, que lo que se escribe y debe escribir es conforme à lo que se pronúncia; pero esto es tan dudoso, ò por mejor decir tan incierto, que algunas de ellas no es possible verificarlas. Lo priméro, porque no hai uniformidád en la pronunciación, respecto de la diversidád que se experimenta en el modo de hablar y proferir muchas voces entre los naturales de algunas Províncias, donde es común la Léngua: pues los Castellanos jamás usan de la letra H, y aunque precisamente la pidan diferentes palabras, en su boca no se oye el mas leve indicio de aspiración: lo que no sucede en Andalucía, y en casi toda la Extremadúra, donde se habla con tan fuerte aspiración, que es dificultoso discernir si pronúncian la H, ò la J. Nadie ignora la diversa pronunciación, palpablemente se reconoce que no hai uniformidád en el uso de la Léngua. Aun entre los mas preciados de verdaderos y legítimos Castellanos tampoco hai igualdád en el modo de pronunciar, porque lo que unos profieren con toda expressión, diciendo Acepto, Lección, Lectór, Doctrina, Propriedád, Satisfacción, Doctór: otros pronúncian con blandúra, y dicen Aceto, Leción, Letór, Dotrina, Propiedád, Satisfación, Dotór: unos especifican con toda claridád la letra X en los vocablos que la tienen por su orígen, y dice Expressión, Excesso, Explicación, Exacto, Excelencia, Extravagáncia, Extrémo, y otros en unas palabras la mudan en c, y en otras en s, diciendo Eccesso, Eccelencia, Espressión, Esplicación, Essacto, Estravagáncia, Estrémo: unos expressan las consonantes duplicadas en várias voces, diciendo Accento, Accidente, Annata, Innocencia, Commoción, Commutación, y por el contrário otros no las usan, y dicen Acento, Acidente, Anata, Inocencia, Comoción, Comutación, de suerte que es innegable la variación, y diversidád en la pronunciación. Lo segundo, porque aun dado el caso de que todos hablen y pronuncien de un mismo modo, y sin la menor diferéncia, no es dable que en muchissimas palabras se pronuncien tan distinta y separadamente las mismas letras de que se compónen, que se conozca por sola la pronunciación quales son, y de que modo se deben escribir. Que esto sea cierto lo demuestra y convence la misma experiéncia: porque hasta ahóra ninguno, por mas vivo que tenga el oído, ha podido distinguir por la mera pronunciación de estas voces Cuenta, Qüestión, Cueva, Eloqüencia, Freqüencia, Pescuezo, Quanto, Qual, Cuajo, &c. quales son con C, y cuales con Q: en estas Agente, Consejero, Aloxa, Ximia, Xabón, Enxambre, Paja, Page, quales son con G, y quales con J, y quales con X: en estas Cidra, Cyprés, Ministerio, Mysterio, Symbolo, Cíthara, quales son con I Latina, y quales con Y Griega: en estas Agüero, Huevo, Huero, Degüello, Huella, Pingüe, Regüeldo, Hueco, quales son con G, y quales con H, y assi de otras letras que se profieren con tal igualdád, que las unas no discrepan un ápice de las otras: de que se infiere con evidéncia, que aunque haya quanta uniformidád se pueda imaginar en la pronunciación, de ninguna manéra puede servir de regla generál, para que por ella se forme y establezca la Orthographía.

§. III.
Causa de la variedád y confusión en la Orthographía, y algunos presupuestos
en que se explican y assientan várias reglas para mayor claridád de las
generales, que se darán despues.

20 Tres son las raíces ò fuentes, de donde dimana la variedád y confusión en la Orthographía. La priméra el uso incierto de las letras, cuya pronunciación es tan uniforme, que es dificultosissimo, por no decir impossible, discernir por la mera pronunciación quando, y en que palabras se han de usar, para no mezclarlas y confundirlas. Estas son la B, y la V consonante: la C, y la Z en las ombinaciones próprias, y en las de la C en las dos vocáles e i: la G, la J, y la X en las dos vocáles e i, la J, y la X en sus combinaciones enteras: la C, y la Q, y la G, y la H en las combinaciones en que media la u. La segunda el uso de las consonantes dobladas, que regularmente se hallan en las voces compuestas: como Accessión, Immemoriál, Annotar, Assentar, Dissimular, Arreglar. Y la tercera el de las consonantes diversas, que concurren en vários vocablos: como Assumpto, Sactidád, Demonstración, Disciplina, Redempción, Extrañeza, Excusación.

21 Antes de entrar à discurrir sobre cada punto, y determinar lo que legitimamente se debe practicar, se presupóne por cierto lo priméro, que la Léngua Castellana no tiene caractéres próprios para la expressión de sus voces, y que los que generalmente usan son los Latinos: pues aunque no sea disputable que antes de la dominación de los Romános en España, los Españóles tuvieron letras ò notas para la significación del lenguage que entonces se hablaba, y que tambien los Godos introduxeron las suyas: de las priméras no hai memória, y las góticas cessaron desde el año de 1091. por decréto del Concilio nacionál celebrado en Leon, reinando Don Alonso el Sexto, en el qual se estableció que no se usasse de otros caractéres que de los Romános.

22 Lo segundo se debe suponer y sentar, que igualmente se han conservado para la expressión y notoriedád de las voces Griegas admitidas en nuestra Léngua algunas letras suyas, quales son la Y, K, Ch, Ph, Th, y esto no porque se necessite de ellas para su pronunciación, sino para que se distingan y conozcan, à imitación de lo que acostumbraron los Latinos, de quienes las hemos tomado, y de lo que hacen otras Naciónes que tambien las matienen, aunque para pronunciarlas no las necessitan.

23 Lo tercero se debe suponer, que si bien es cierto que el lenguage Castellano, que modernamente se habla, está en gran parte mudado de lo que en lo antíguo se usaba, y consiguientemente alterada en muchas palabras la pronunciación, ò por haverse trocado unas letras por otras: como en lugar de Facer Hacer, en lugar de Fijo Hijo, en lugar de Cibdád Ciudád, ò por haverse considerado como repugnantes à la blandúra del estílo la duplicación y concurrencia de algunas consonantes: como en Abbad, Abbreviar, Accommodado, Afflicción, Dubda, Sculptúra, Redemptór, Augmento: tambien es evidente que esta mudanza y alteración, assi en lo escrito, como en lo pronunciado, unicamente se halla en las dicciones que vienen de la Léngua Latina, respecto de que en las que se han tomado de otros Idiómas, de la misma manéra se pronúncian y escriben el dia de oy, que antes se escribían y pronunciaban. La razón de esta diferéncia es, porque los mas ò casi todos los vocablos, que no vienen de la Léngua Latina, son de nombres próprios y especificos de las cosas: como Adarga, Bandéra, Capa, Daga, Estufa, Flota, Guante, Yelmo, Zelo, Zizaña, ù de Artes y Ciéncias: como Astronomía, Philosophía, Theología, Mathematica, &c. ù de figúras y tropos: como Metáphora, Alegoría, Synécdoche, Prosopopeya, Diéresis, Synéresis, Sinalepha, &c. en las quales no puede haver variación; y aunque de algunos de ellos se formen adjetivos, advérbios, y verbos: como Zeloso, Zelar, Philosophar, Philosophicamente, Alegorizar, Metaphisicamente, como de ninguna de estas formaciones resulta, ni ha resultado en tiempo alguno la menor duda en su pronunciación, tampoco la ha havido en el modo con que se deben escribir. Esto no sucede con las voces y términos que dimanan de la Léngua Latina: y no siendo dudable que de ella hemos recibido por lo generál, además de muchissimos nombres próprios y peculiares de las cosas, todas las partes que methódica y essencialmente constituyen nuestra Léngua, quales son los artículos, substantivos, advérbios, superlativos, verbos, y sus conjugaciones, tampoco lo es que en sus vocablos es donde ha havido mudanza, y por lo consiguiente en el modo de escribirlos es donde se encuentra la diversidád.

24 Lo quarto se debe suponer, que siendo sumamente incierto, como queda mostrado, que por sola la manéra de hablar se pueda regular y formar la Orthographía: el medio seguro y cierto para fijarla en el modo possible, es recurrir à los orígenes de las palabras, y examinar sus etymologías, atendiendo à las modificaciones con que el tiempo ha ido suavizando y templando el rigór que en lo antíguo se practicaba, y observando el estílo con que el uso ha ido sentando y estableciendo el modo de reducir al papél no pocos términos y palabras, diferentemente de lo que antes se hacía.

25 Lo quinto se debe suponer, que la Orthographía que se vá à establecer es del lenguage que modernamente se estíla, y que comunmente se habla, valiéndose de las mismas letras, y sus usos, assi próprios, como irregulares, en la conformidád que lo han hecho los Autóres mas clássicos y juiciosos, y huyendo de las singularidades que algunos, assi antíguos como modernos, han querido introducir contra la práctica y estílo común, como si la Léngua se formasse de nuevo, y estuviesse en el arbítrio de cada uno disponerla à medida de su génio.

26 Lo sexto se debe suponer, que el Alphabéto Castellano se compóne de veinte y seis letras, de las quales las veinte y tres son comúnes à otras Lénguas, y las tres restantes son peculiares de la nuestra. De las comúnes las cinco son vocáles, que son A, E, I, O, U, à que se añade la Y para las voces Griegas. Las demás son consonantes, regularmente divididas en mudas y semivocáles, ò como otros dicen en naturáles y confusas. Las mudas ò naturales son B, C, D, G, K, P, Q, T, Z, y las semivocáles ò confusas son F, H, L, M, N, R, S, X, porque están acompañadas antes y después de vocáles en el modo de su pronunciación. Las letras peculiares Castellanas con ç, j, ñ, assi formadas y admitidas por la especiál pronuncia ción que tienen en nuestra habla: de suerte, que computadas todas hacen el número que vá referido. De la manéra con que cada letra de las Latinas y Castellanas se pronúncia, y los usos que tiene y ha tenido, se trata en el princípio de cada una segun su orden Alphabético en el cuerpo del Diccionario, donde lo pueden vér los curiosos. De las Griegas no se hace particular expressión, por no ser comúnes à la Léngua.

§. IV.
De las letras unísonas, ò que se equivocan en la pronunciación.

27 Assentados estos presupuestos, hablando yá de las letras que se equivocan en la pronunciación, bien notório es que de las cinco vocáles Latinas la I, y la U, además de su oficio próprio, tienen el de passar à ser consonantes: por cuyo motívo algunos han sido de parecer qué à la Cartilla ò Alphabéto le faltan estas dos letras. La causa de esta variación y mudanza procede, de que en muchas dicciones no se pronúncian como vocáles, sino como consonantes, porque hieren à la vocál que se les sigue: como en estas palabras Ayuda, Ayer, Ayuno, Yace, Yerro, Arroyo, Vanidád, Vena, Vida, Voz, Vuelta, Avisar, Avassallar. El medio para separar en lo escrito entrambos oficios es usar de la regla yá comunmente recibida de substituir, quando son consonantes, en lugar de la I la Y, y en lugar de la U avierta ò quadrada la V cerrada, que llaman de corazoncillo: y esto sin la diferéncia y distinción que à cada passo se halla en qualesquiera obras impressas, de usar de la V cerrada en el princípio de las palabras, sin atender à si es consonante, ò vocál: porque en qualquiera parte que se hallen, yá sea en el medio, yá en el princípio, la que es vocál siempre es vocál, y la que es consonante es consonante: y assi no hai fundamento para confundirlas. De esta regla se siguen dos bienes: el priméro quitar toda confusión, para que qualquiera conozca quando son vocáles, y quando consonantes, y las pronuncien como tales: el segundo evitar la equivocación que naturalmente puede resultar en el conocimiento de lo que se quiere dár à entender, porque hallandose escrito Concluia, Destruia, Arguia en todos los tiempos con solo la I, no es facil distinguir quando es preterito imperfecto de indicativo, y quando es presente de subjuntivo, y separándolos no puede haver la menor equivocación.

28 Ni obsta la consideración de que en los vocablos Griegos se usa de la Y como letra vocál, porque aunque sea cierto, que para no desfigurarlos de su orígen se use de ella, y no de la I, y se escriba Symbolo, Mysterio, Martyr, Azymo, &c. en estas y semejantes voces rara vez se hallará que la Y preceda, ò se junte à otra vocál, y que la hiera, porque de ordinário está entre dos consonantes, como se manifiesta en las referidas Symbolo, Mysterio, &c. y como esto no sucede en las palabras Castellanas, respecto de que ò precede à vocál: como Yace, Yerro, Yantar, ò está entre dos vocáles: como Ayuda, Ayer, Arroyo, es clara la diferéncia para poder usar de ella seguramente como consonante.

29 El repáro mayor es acerca de la Y, como conjunción; pero el uso común lo tiene tan assentado, que en algunos Autóres, que han usado de la I Latina en su lugar, ha sido notado como extravagáncia.

30 El uso de la B, y de la V causa mucha confusión, nacida de que los Españóles, como no hacémos distinción en la pronunciación de estas dos letras, igualmente nos hemos valido yá de la B, yá de la V, sin el menor repáro. Para allanar este embarazo al parecer no poco árduo, y que algunos le han reputado por impossible de vencer en el génio de nuestra Nación, se debe atender lo priméro al orígen de donde proceden las palabras, porque si salen de voz escrita con B: como Barba, Beber, Bizcocho, Boca, Bucca, Bonus, se deben escribir con B: y si vienen de voz escrita con V, se deben escribir con ella: como Vanidád, Vida, Vena, Voluntad, Vulgo, que salen de las Latinas Vanitas, Vena, Vita, Voluntas, Vulgus. Por esta razón todos los pretéritos imperfectos de indicativo no se deben escribir con V, como de ordinário se hace, sino con B, diciendo Amaba, Enseñaba, Cantaba, Hablaba, Oraba, &c. porque salen del Latino Amabam, Docebam, Canebam, Loquebar, Orabam. Esto se debe observar en qualesquiera dicciones enteramente, y no con la bárbara distinción que ha introducido la ignoráncia de que no ha de haver dos BB, ù dos VV en una palabra, porque si en su raíz las tienen: como en Barba, Beber, Barbaridád, Volver, Vivir, qué motívo se puede dár para escribir Barva, Bever, Barvaridád, Bolver, Bivir, ò al contrario Varba, Veber, Varbaridád, Volber, Vibir. Lo segundo se debe mirar para el uso de la B si en el orígen de las palabras hai P, porque si la tienen no se debe usar de la V, y la razón es, porque la B tiene tanta hermandád en el modo de pronunciarse con la P, que se equivocan: y assi se debe escribir Cabeza, Cabello, Concebir, Percebir, Lobo, porque salen de Caput, Capillus, Concipere, Percipere, Lupus. Lo tercero todas las veces que se siguen y juntan antes de la vocál la L, ò la R, se debe usar de B, y no de V: como en Amable, Endeble, Apacible, Doble, Poblado, Nublado, Hombre, Abrir, Bronce, Bruto, Bravo, Abreviar, y assi otras muchas palabras. Lo quarto siempre se debe usar de la B quando no se sabe ciertamente, ò se duda del orígen de las dicciones, porque es mas connaturál à nuestra manéra de hablar la pronunciación de la B, que de la V.

31 Igual, y aun mayor diversidád se ha considerado entre la ç, y la Z, sobre cuyo uso ha havido, y hai notable variedád y dispúta: porque unos son de dictámen de que la ç, como letra própria y especial de la Léngua Castellana, debe ser en todo preferida, y por el contrário otros la pretenden excluír, por ser letra defectuosa, y ocasionada à ridiculas y raras equi vocaciones, por no ser letra enteramente formada, y finalmente no incluída en el número de las de la Cartilla ò Alphabéto común, como lo está la z. En lo antíguo se usó mucho de la ç, porque la z se reputaba por letra extraña y própria de los vocablos Griegos y Arábigos; pero estando yá tan introducida y tan familiar en la Léngua, tanto que promiscuamente los mas sin hacer distinción usan yá de la una, yá de la otra: de necessidád se debe atender à su conservación, tanto mas siendo precisa para las expressiones de muchas palabras Castellanas, que sin ella no se pueden formar ni especificar. En fuerza de esto, y de que algunos han considerado no ser en la substáncia dos letras diversas, sino una diferentemente figurada: cuya opinión se califica y comprueba con el uso promiscuo de entrambas, aunque se puede dár facilissimo medio para conservar à cada una de por sí, y señalarles sus usos separados (qual es usar de la ç en medio de las palabras todas las veces que precede consonante, como en Bonança, Esperança, Fuerça, Ensalçar, Dulçura, Confiança, y de la z siempre que precede vocál, y en el princípio de las dicciones, como Razón, Pureza, Riqueza, Gozo, Zelo, Zapato, Zumba, Zorra, y del qual se puede usar con seguridád) no obstante el medio mas conveniente y oportúno es retener la z, y no usar de la ç: lo uno, porque la z es letra generál para princípio, medio, y fin de qualesquiera vocablos, lo que no compete ni es capáz de adaptarse à la ç, respecto de que muchas veces en el medio no se puede usar de ella, y en el fin nunca, porque nadie ha escrito Malloraçgo, Hallaçgo, Almirantaçgo, Mereçca, Padeçca, Paç, Veç, Desliç, Veloç, Luç, &c. y lo otro, porque haviéndose inventado la ç unicamente para suplir el defecto de la combinación del Ce, Ci en las tres vocáles a, o , u, à fin de pronunciar ça, ço, çu en lugar de Ca, Co, Cu: lográndose esto mismo, y con la misma igualdád y blandúra el dia de oy con la z, realmente se puede reputar por supérflua la ç, tanto mas no sirviendo para las voces Griegas y Arábigas, por deberse escribir con z, como en Zelo, Zodiaco, Zizaña, &c.

32 Pero se debe notar que la z no se debe conservar en las palabras derivadas de la Léngua Latina, en cuyos primitivos se halla finál quando el Latin en los plurales y derivados la muda en c, como en estas Paz, Vez, Felíz, Voz, Luz, escribiendo Pazes, Vezes, Felizes, Vozes, Luzes, porque aunque sea regla orthográphica, que los derivados retengan el orígen de sus primitivos: esto se debe entender y observar en aquellos, en quienes se consideráre razón manifiesta para que la retengan, como en Relox, Balax, Box, las quales se deben escribir con x, y no con g, ò j, diciendo Reloxes, Balaxes, Boxes; pero no quando se hallare inconveniente y perjuício en su execución, como le hai en ir contra el estílo y fuentes Latinas de donde proceden: y escribiendo el Latino Paces, Veces, Felices, Voces, Luces con c, pretender escribirlas en Castellano con z es invertir el méthodo sin necessidád, y aun contra toda razón, porque no solo comprehende à los pluráles de estas palabras, sino à sus derivados, que todos en sus raíces tienen c, y no z: como Pacifico, Vicissitud, Felicidád, Vocear, Lucimiento.

33 En el uso de las letras g, j, x (cuya articulación y pronunciación es fuerte y uniforme en la aspiración y modo de proferirlas con la garganta) hai no pequeña controvérsia y dificultad. La j, y la x son iguales en toda la combinación de las cinco vocáles, porque del mismo modo que se pronúncia Ja, Je, Ji, Jo, Ju, se pronúncia tambien en muchas dicciones la x. La g es sola antes de las vocáles e, i, porque en las otras tres a, o, u no es aspirada, ò guturál: y assi unicamente se debe usar de g en sus primitivos y derivados, como son Elegir, Regir, Colegir, Afligir, Proteger, Coger, &c. escribiendo Elige, Eligió, Rige, Colige, Aflige, Protegía, Protegió, Cogía, Cogió, &c. sin extenderse à los derivados de la j, y la x. Siendo, pues, la duda principal entre estas dos letras: el medio para no confundirlas es atender à las raíces de las palabras, porque si tienen x, como en Vexación, Relaxación, Execución, Exemplo, Exido, Vexiga, Perplexo, Enxundia, no hai motívo para desfigurarlas escribiendolas con j, respecto de estar comunmente admitida la pronunciación aspirada de la x en estas y otras dicciones. Es verdád que no es generál en todas, porque en muchas se conserva el rigór de la pronunciación Latina, que equivale à c s, ò g s, y decimos Examen, Exequias, Exigir, Exonerar, Exuberante, &c. pero esto no puede derogar al uso común establecido en contrário para otras palabras. Tambien se debe usar de la x, y no de la j quando las voces tienen en su orígen s: como Caxa, Dexar, Xabón, Xugo, Xeme, que salen de Capsa, Deserere, Sapo, Succus, Semipes: y la razón es, porque la s tiene el sonído mui parecido al de la x: y como los Españóles tomamos de los Arabes la pronunciación guturál, y estos pronúncian las ss como x, es naturál la conversión de s en x, y no en j. Fuera de estos casos en qualesquiera términos y voces, yá salgan de la G: como Teja, Lejos, que vienen de Tegula, Longe, yá de la I: como Jaspe, Jactancia, Justícia, Juego, que vienen de Iaspis, Iactantia, Iustitia, Iocus, yá de la L: como Paja, Consejo, Hijo, Mejor, que vienen de Palea, Consilium, Filius, Melior, y finalmente de otras qualesquiera raíces, se debe usar plena y generalmente de la j, y esto no solo en las tres vocáles a, o, u, sino tambien en las otras dos e, i, quando sus primitivos la tienen: como en Aconsejar, Aparejar, Motejar, porque no se debe variar el orden naturál, escribiendo con g (como en algunas obras se encuentra) Aconsége, Aparége, Motége, desfigurando y alterando las palabras de sus raíces.

34 En quanto à la Q, y su uso hai tambien entre los Autóres variedád, porque algunos la repútan por inútil, assi por no usarse sola, sino acompañada de la u antes de otra vocál, como porque sus voces se pueden suplir perfectamente con la C, y con la K. El uso especiál que tiene en el lenguage Castellano es el de enterar las combinaciones del Ca, Co, Cu, en las dos vocáles e, i, à fin de que se pueda expressar en lo escrito la pronunciación Que, Qui como de una sola vocál, respecto de no haverla en la C, por la colisión que se hace en estas dos vocáles. Fuera de estos casos quando no se pronúncian las Qu como una vocál, sino como dos separadas y distintas, no es dudable que del mismo modo que decimos Qua, y Qüe, decimos tambien Cua, y Cue, y que igualmente pronunciamos Qual, Quatro, Quaderno, Qüestión, Eloqüencia, Freqüencia, que Cuajo, Ascua, Pascua, Cuenta, Cuero, Cueva, &c. Pero aunque esto sea cierto, y que con la K se pueda suplir el Que, Qui, monosylabos, y que por esta consideración parezca supérflua la Q, aun quando el uso común no huviera desaprobado la singularidád de los que han intentado descartarla, es patente la razón para que se deba conservar, porque assi no se confunden los orígenes de las voces, y se distinguen las que salen de la C: como Cuajo, Cuenta, de las que vienen de la Q: como Qual, Qüestión, que es la basa principál sobre que estriba la Orthographía.

35 El último repáro en las letras unísonas es el de la G, y de la H, quando antes de la e se les junta y media la u, porque en las otras tres vocáles a, i, o, no se dá caso para la menor equivocación, respecto de no haver palabra en que juegue la H en semejante pronunciación. Es assi, que de la misma manéra que se pronúncia Agüero, Pingüe, Degüello, Regüeldo, se pronúncia tambien Hueco, Huebra, Huevo, Huella, y Huerta, y que es dificil la separación. El medio para distinguirlas es el que vá insinuado en otras dudas: y es escribir con G las que las tienen en su orígen, y con H las que no las tienen, pues no es disputable que en estos princípios se ha fundado el uso, para escribir diferentemente las unas palabras de las otras, siendo tan unas en el modo de pronunciarlas.

§. V.
Del uso de la duplicación de las letras.

36 La segunda raíz de donde procede la diversidád en la Orthographía Castellana es la del uso de las letras dobladas, que con tanto rigor se guardó en lo antíguo, que no solo en las dicciones compuestas: como Abbreviar, Apparejar, Acclamar, Accomodar, Immemoriál, Arreglar, sino tambien en las simples: como Abbad, Collegio, Afflicción, Officio, Attención, las usaron uniformemente. Permaneció este uso hasta el siglo decimo sexto, en que se empezó à variar por algunos Autóres; aunque con tan poca conformidád, que las que unos admiten y conservan, otros las reprueban y desechan, ò por supérfluas, ó por contrárias al estílo moderno de su pronunciación.

37 Presupuesta esta verdád, para fijar la uniformidád que tanto con viene à la hermosura de la Léngua, ò las letras son vocáles, ò consonantes: si son vocáles, de estas solas la e, y la o se duplican en algunas palabras: como Creer, Leer, Acreedor, Posseer, Preeminencia, Cooperar, Loor, y esto por su orígen y precisa pronunciación, respecto de que nadie las puede legitimamente proferir sin la duplicación de ambas vocáles: y assi todas las veces que la pronunciación no pide semejante duplicación se debe omitir, y es excesso usarlas, como algunos hacen escribiendo Fee, Veer, porque en la realidád no se pronúncian dos ee separádas, sino una sola: y à lo mas à que se puede extender el deséo de la perfección y claridád en lo escrito, es à poner en los monosylabos, como Fé, Vé, el accento agúdo, para denotar lo agúdo de su terminación.

38 Si son consonantes, en estas, procediendo con división, la C nunca se debe duplicar antes de las tres vocáles a, o, u, porque nadie pronúncia sino es haciendo un esfuerzo impróprio y afectado Accomodar, Accaecer, Occaso, Occasión, Accusar, Accumular con dos cc, sino con una sola, diciendo Acomodar, Acaecer, Ocaso, Acusar, &c. Antes de las otras dos vocáles e, i, se duplica no en todas las palabras, sino en las que las tienen en su orígen, y el uso y manéra naturál de su pronunciación las ha conservado: como son Accelerar, Accesso, Accento, Accidente, Occidente, y otras: por cuyo motívo se exceptúan los verbos Aceptar y Suceder con sus derivados, los quales aunque sus raíces Latinas tengan dos cc, como en la realidád no se especifican en la pronunciación, se pueden y deben omitir. La razón de esta diversidád y diferéncia nace de que para pronunciar Ocasión, Ocaso, Acomodar, Acumular, Acusar, y todas las demás voces en que se hallen las tres vocáles a, o, u, después de la c, no se hace la menor fuerza y detención en la c, sino que blanda y naturalmente se profieren, lo que no sucede quando pronunciamos Accesso, Accelerar, Accidente, Occidente, &c. porque conocidamente nos detenémos en su pronunciación, y la doblamos: y assi por conseqüéncia se deben estas escribir con dos cc. Esta regla se entiende en las palabras que no tienen otra consonante que medie entre la c, y la vocál que se le sigue, porque si la tienen y conservan: como en Aclamar, Aclarar, Eclesiástico, es supérflua la duplicación de la c, aunque en sus raíces la tengan. Débese duplicar en las voces Acción, Lección, Dicción, Cocción, Producción, y otras en que la t se convierte en c, porque además de detenernos en su pronunciación, y no ser dable proferirlas con sola una c, diciendo Ación, Leción, &c. la raíz Latina no se conservára con sola una c.

39 La segunda consonante que se duplica en la M, y esto en voces compuestas, porque en las simples: como Sumo, Comercio, Comodidád, Comento, Encomendar, omunicar, Común, Comunión, y otras semejantes, no hai necesidád de usar de dos mm, aunque en sus raíces Latinas las tengan, por haver prevalecido el uso contrário, y porque en la realidád se pronúncian sencillamente. Las voces compuestas en que se debe duplicar son las que empiezan, ò con la partícula En: como Emmascarado, Emmagrecer, Emmelar, Emmohecer, Emmudecer, ò con la partícula In: como Immaculado, Immediación, Immemoriál, Imminente, Immoderado, Immutar, ò con la partícula Con: como Commensurar, Comminar, Commover, Commutar. En todas estas es forzosa la duplicación de la m, porque no se pronúncia Emascarado, Emagrecer, Emudecer, Imaculado, Imediación, Imemoriál, Iminente, Comensurar, Comover, Comutar, con una m sola: y la razón es, porque las palabras simples de que se compónen empiezan con m, pues salen de Máscara, Magro, Mudo, Mácula, Mediación, Memória, Mensúra, Mover, Mudar, y segun buena Orthographía antes de m se debe poner otra m, quando lo pide la pronunciación.

40 Ni contra esto hace la vulgar opinión de que en estas y semejantes voces no se pronúncian dos mm, sino n m, y que decimos Enmascarar, Enmudecer, Inmediato, Inminente, Conmover, Conmutar, y que assi se halla freqüentemente usado en los Autóres. Lo priméro, porque es contra reglas de buena Orthographía usar de n antes de m en las dicciones compuestas: y lo segundo, porque comenzando sus simples con m, para cuya pronunciación se juntan los lábios, es naturalissima la otra m, y en cierto modo contrária la n, porque los sepára y aparta: por cuya consideración se debe estar à sus orígenes, y à las reglas que nos dexaron establecidas los Latinos.

41 En la letra N milita igual razón, para que se deba doblar en várias combinaciones de palabras compuestas, cuyos simples empiezan con n: y sobre ser regulár en estos casos la duplicación, la manéra misma de pronunciarlas manifiesta la precisión de su uso. A quatro classes se redúcen: la priméra de las compuestas de la partícula An: como Annexión, Annotar: la segunda de las compuestas de la partícula Con: como Connaturál, Connexión: la tercera de las que se compónen de la partícula En: como Ennegrecer, Ennoblecer: y la quarta de las compuestas de la partícula In: como Innato, Innegable, Innocente, Innovar, Innumerable. En estas tres últimas composiciones es corriente la duplicación de la n en todas sus voces, porque generalmente se pronúncian assi; pero en la priméra se exceptúan algunas: como Anunciar, Anular, y sus derivados, que se pronúncian sencillamente, como Anade, Anillo, Anemóne, y otros muchos vocablos que no son compuestos. Tambien se duplica en algunas palabras simples: como Annata, Annuál, y sus derivados, no solo por razón de sus orígenes, y hallarse assi escritos mui freqüentemente, sino tambien porque en su pronunciación se insinúan con bastante expressión las dos nn.

42 En quarto lugar se duplica la R en muchas palabras, y el motívo de su suplicación consiste en la fuerza que naturalmente se hace para pronunciarla, à diferéncia de otras que se profieren con grande suavidád y bladúra: pues de distinta manéra decimos Ara, Aréna, Ira, Oración, Orúga, Herida, Arillo, que Error, Parra, Tierra, Perro, Borra, Ahorro, Herrumbre. Esta generalidád tiene dos limitaciones: la priméra, que la r nunca se dobla en el princípio de las dicciones, aunque la pronunciación sea fuerte: como en Rabia, Rencór, Riña, Roer, ruína, porque al princípio de dicción en nuestro lenguage es impossible la pronunciación blanda en la r. La segunda, que tampoco se dobla en medio de dicción, quando 'a la r precede letra consonante, que rara vez es otra que la n, como en estas voces Enramar, Enredar, Enriquecer, Honrar, Honroso, Israel, las quales y sus semejantes es barbaridád escribirlas con dos rr, como à cada passo se encuentran en vários escritos, por ser contra todo méthodo: y porque la duplicación de la r solo cabe entre dos vocáles, porque entre dos vocáles cabe la pronunciación blanda, y es debido distinguir con dos rr los cafos en que es fuerte.

43 Ultimamente se debe tambien doblar la s: y aunque es grande la dificultad para conocer quando se deba duplicar, y en qué palabras, porque del modo de pronunciarlas no se distingue con la claridád conveniente quando es sencilla, y quando doble: sea la priméra regla mirar à los orígenes, porque si conocidamente tienen dos ss, como en Assar, Cessar, Essencia, Necessidád, Passo, Possible, que vienen del Latino, Assare, Cessare, Essentia, Necessitas, Paussus, Possibilis, no hai motívo alguno para desfigurarlas escribiendolas con sola una s: tanto mas no haviendo uso uniforme en contrário, en fuerza del qual no se deban a tender las raíces y fuentes de las voces. La segunda mirar à la composición de los vocablos: porque si los simples de que se compónen enpiezan con s, como Saltar, Sentar, Sentir, Simulación, Susto, se debe doblar la s, y escribir Assaltar, Assentar, Assentir, Dissentir, Dissimulación, Assutar, y sino empiezan con s no hai fundamento para doblarla, como en Asir, Desafecto, Desarmar, Desunir, Desatar, por quanto sus simples Ir, Afecto, Armar, Atar, no la tienen. La tercéra en todods los superlativos, assi adjetivos, como advérbios, como Doctissimo, Amantissimo, Eruditissimo, Amplissimamente, Doctissimamente, se debe duplicar, porque claramente hacemos fuerza y detención en la i vocál, que precede à las dos ss al tiempo de pronunciarla: y por esta misma causa se debe observar lo próprio en las voces Excesso, Congresso, Accessa, Processo, Regresso, y otras de esta calidád: y en los pretéritos imperfectos de subjuntivo, como Amasse, Enseñasse, Leyesse, Oyesse, Estudiasse, se debe tambien doblar, no solo por el motívo de la detención, sino por distinguirlos de los presentes ámase, Enseñáse, òyese, &c. que piden sola una S por su natural formación.

44 Estas son las consonantes que se deben y pueden duplicar, porque yá nadie escribe, ni pronúncia dos bb, dos dd, dos f, dos gg, dos ll, dos pp,y dos tt; y aunque en algunos escritos y libros se hallan usadas dos dd, dos ff, y dos pp, en estas palabras Addición, Additamento, Afecto, Efecto, Offi- cio, Apparato, Opportuno, es afectación sin necesidád, como lo es tambien la de escribir con dos ll Illustre, Collegio: no pronunciandose mas que con una l, à diferéncia de las dos ll, que en nuestra Léngua tienen especiál pronunciación: como Llano, Llanto, Lleno, Llorar, Llúvia.

§. VI.
De la concurréncia de diversas consonantes.

45 La tercéra causa que ha motivado no pequeña desigualdád en la Orthographía, es la concurréncia de diversas consonantes que se hallan juntas entre dos vocáles: sobre cuyo uso ha havido, y hai variedád en lo escrito, por la diferéncia que se experimenta en el modo de proferir las palabras. Muchas y distintas son las consonantes, que à cada passo se encuentran en la formación de tanta multitud de voces como tiene la Léngua; pero las que con mas freqüéncia suelen ocasionar la diversidád son las siguientes: B S T, y B S T R, como en estas palabras Abstinencia, Abstracto: C T, y C T R en estas Doctor, Doctrina: M P C, y M P T en estas Redempción, Assumpto: N C T, N S C, N S C R, N S P, N S T, y N S T R en estas Sanctidád, Transcendente, Conscripto, Transparente, Constituir, Demonstración: S C en estas Apascentar, Disciplina: X C, X C L, X P L, X P R, X Q, X T, X T R en estas Excusar, Exclamar, Explorar, Exprimir, Exquisito, Extender, Extraher.

46 Y empezando por las letras B S T, y B S T R, que concurren en Abstinencia, Substáncia, Obstáculo, Substituir, Abstraher, Abstracto: en estas y sus semejantes se debe estar precisamente à sus orígenes, y escribirse como suenan, porque ninguno, sino es queriendo afectar blandúra, las pronúncia sin la b, diciendo Astinencia, Sustáncia, Astraher, Astracto: como ni tampoco pronúncia sin ella Absolución, Absolver, Absoluto, para pretender que se escriban sin la b.

47 En la concurréncia de las letras M P C, y M P T, que se hallan en las palabras Assumpción, Redempción, Exempción, Redemptór, Assumpto, Promtitud, Transumpto: en las quales y sus semejantes, aunque se hallen assi escritas en Autóres modernos, parece no hai motívo para estar precisamente à sus orígenes: y la razón es, porque sino es haciendo un particular estúdio, y poniendo especialissimo cuidado, no se expressan los dos letras M P, y generalmente en lugar de ellas se pronúncia n, diciendo Assunción, Redención, Exención, Redentór, Assunto, Prontitúd, &c. por lo qual assi se deben escribir. Esto se entiende en las dichas concurréncias; pero no quando no interviene la m, y se hallan juntas la p, y la t, como en Precepto, Concepto, Rapto, Aptitud, Aceptissimo, porque escribirlas sin la p, diciendo Preceto, Conceto, Aceto, es contra toda buena regla y pronunciación: y solamente en la Poesía se puede alguna vez permitir semejante licéncia por la precisión de los consonantes.

49 Igual determinación se debe tomar con las consonantes N C T, que concurren en las voces Sancto, Sanctidád, Distincto, Puncto, Conjuncto, Sucincto, y otras, porque realmente no se pronúncia la c sino es queriendo usar de notable afectación: y assi se deben escribir lisamente, diciendo Santidád, Santo, Distinto, Punto, &c.

50 No es assi en la concurréncia de N S C, y de N S C R, que hai en las dicciones Transcendental, Inscripción, Conscripto, Transcurso, porque en su pronunciación se insinúan bastantemente las letras de que se compónen; y aunque la voz Conciéncia várias veces en lo antíguo se halle escrita con la s, y no falte quien la repúte por precisa: respecto de que yá no se especifica quando se pronúncia, no hai fundamento para haver de estar à su orígen, por ser yá uniforme el estílo en contrário.

51 Lo mismo se debe hacer en la concurréncia de N S P, que se halla en los términos Conspiración, Transparente, Transposición, Transportar, Transplantar, y en la de N S T, que hai en estos Constar, Constelación, Constáncia, Constitución, porque en la realidád se pronúncian clara y distintamente. Y esto mismo sucede en otras diversas palabras en que las dos letras N S se juntan con otras consonantes: como en Transferir, Transfiguración, Transformar, Transgressión, Translación, Transmigración, Transmutar, Transversál, en las quales no se debe hacer variación alguna, por mas que à algunos les parezca supérflua la n, y se hallen escritas sin ella, no solo en vários libros, sino en algunos Diccionarios: respecto de que son la menor violéncia ni afectación se especifica bien claramente quando se profieren, à diferéncia de otras, como son Traslado, Trasladar, Traslucir, Traspasso, Trasnochar, Traspalar, Trastrocar, Trastear, en las quales es cierto que se omite la n, por estar assi comunmente admitido.

52 Para el uso de las letras N S T R, que concurren en las voces Instruir, Construir, Constreñir, Mónstruo, Monstruosidád, Menstruo, Demonstración, Demonstrable, &c. no paréce puede haver duda en lo escrito, porque assi se pronúncian: lo que no sucede en estas Mostradór, Mostrar, Mostrenco, en las quales se omite la n conocidamente. La única diferéncia es sobre el verbo Demostrar, que algunos le escriben con n, diciendo Demonstrar; pero no teniéndola el simple Mostrar, de que se compóne, aun que en su raíz Latina la tenga, paréce que es consiguiente escribirle sin ella; aunque no será reparable lo contrário, por retenerla el nombre Demonstración, y sus derivados.

53 En el uso de las dos consonantes S C, que concurren en muchas palabras, es dificultosissimo dár regla generál quando se les siguen las dos vocáles e, ò, i, como en estas Ascender, Adolescencia, Disciplina, Discípulo, porque en las otras tres vocáles a, o, u, no se puede dudar de su precisión, pues sin ellas no se pueden pronunciar, como se reconoce en Escala, Escama, Pescado, Escoria, Escota, Escuela, Pescuezo. Nace la duda en las priméras de la variedád con que se pronúncian: y aunque los Autóres estén entre sí encontrados, porque unos retienen la s en todos los vocablos, y otros la desechan como inútil: lo que se debe hacer es retenerla en algunas voces, que sin ella no se pueden legitimamente pronunciar, como en estas Ascender, Ascendencia, Ascendente, Condescender, Descender, Desceñir, Aquiescencia, Disceptación, Discernir, Disciplina, Discípulo, Adolescencia, Presciencia, Miscelánea, y en otras no, como Apacentar, Conocer, Crecer, Pacer, Adolecer, Florecer, y otras semejantes, que aunque en sus orígenes Latinos tengan s, en la realidád el dia de oy se pronúncian sin ella.

54 La última dificultad es tocante à la X, que concurre con diversas consonantes, y con variedád en muchos vocablos. El modo priméro es de x, y c entre dos vocáles, como Excelso, Excelente, Excidio, Excomunión, Excusar. En estas y sus semejantes no se debe hacer variación escribiéndolas con s en lugar de la x, ò con c, como hacen algunos, diciendo Escomunión, Escusar, Eccelso, Eccelente, porque claramente se vá contra sus orígenes, y contra el modo común con que se pronúncian: y aunque es cierto que el verbo Excusar, y sus derivados Excusa, Excusable, Excusación, Excusado, se hallen muchas veces, ò las mas escritos con s, diciendo Escusar, Escusa, &c. no siendo generál el estílo, y con forme el uso en contrário, paréce justo no desfigurarlos, y retener la x.

55 El segundo modo es de X C L, y de X C R, como en estas palabras Exclamar, Excluir, Excremento. En estas no hai que hacer novedád, porque será raro el que las altére, y vaya contra el estílo y méthodo generalmente admitido: en medio de que no ha faltado quien mude la x en s en el verbo Excluir, y sus derivados, porque en su pronunciación no se pone tanta fuerza en la expressión de la x.

56 Lo mismo se debe observar en el tercero, y quarto modo en que se halla la x junta con la p sola, con p l, ò p r, como en Experiencia, Exposición, Expediente, Explanar, Explicación, Explorar, Expressión, Exprimir: porque fuera novedád reparable desfigurar estas voces contra su pronunciación, por mas que algunos procúren usar de blandúra en el modo de hablar. 57 En lo que mira al quinto modo de la X, y de la Q, que se hallan en los vocablos Exquisito, Coxquear, tambien se debe estar à sus raíces, y no escribirlas con s, como se hallan en algunas obras, porque es su pronunciación con la x: lo que no se debe hacer con las palabras Cosquillas, y Cosquilloso, aunque en los libros antíguos se hallen escritos con x, respecto de no pronunciarse con la fuerza que pide esta letra, y estar el uso en contrário.

58 El sexto y septimo modo es de X T, y de X T R, como en Extender, Extenso, Exterioridád, Extinguir, Extirpar, Extrañar, Extraño, Extraher, Extrajudicial, Extrémo, Extrangéro, Extraordinário, Extrinseco. En el uso de estas voces hai grande variedád, y aun contradicción, porque se hallan freqüentemente escritas las de un mismo orígen unas veces con s, y otras con x, como Estender, y Extenso, Estrangéro, y Extraño, Estremado, y Extrémo: y assi para quitar toda diversidád y confusión se deben guardar sus raíces, y escribir uniformemente todos estos vocablos con x, por no haver violéncia en su pronunciación.

§. VII.
Del modo de dividir las palabras al fin del renglón, y de las sylabas
compuestas de dos vocáles.

59 Al fin del renglón, quando el papél no permíte se acabe la dicción, es lícito el dividirla, poniendo en la parte que queda imperfecta una rayita assi -, que es reclámo con que se explica no acabarse la dicción con las sylabas escritas, y faltar las del renglón siguiente para perficionarla.

60 El modo de dividir las palabras en esta ocasión, es seguir el mismo que se tiene en el deletrar, poniendo las consonantes en cada renglón con la vocál que les toca, y no invirtiendo el orden, de suerte que en el primer renglón se halle alguna consonante, que toque en el modo de deletrear, y en la pronunciación al renglón siguiente, como esta voz Animo se puede cortar assi A-nimo, ò Ani-mo, y se cortará mal assi An-imo, ò Anim-o. Esta regla es mui clara, y tambien lo es, que quando en el renglón se llega à cortar la palabra en ocasión en que concurren dos ss, ù dos rr, ù otra letra duplicada, se debe escribir la una letra en el renglón priméro, y la otra en el segundo. Este común precepto y uso se funda en que por lo generál quando hai esta duplicación la priméra consonante se pronúncia con la vocál antecedente, y la segunda consonante con la vocál que sigue: y assi Acción, Doctissimo se deben partir de este modo Ac-ción, Doctis-simo. Por esta razón las dos ll se deben poner siempre en el renglón segundo, porque su pronunciación es con la vocál que se les sigue. 61 La dificultad está quando la sylaba consta de dos vocáles, como Fuego, Viento, Audiéncia, en que las ue de Fuego, las au, y ia de Audiéncia, y el ie de Viento son solo una sylaba compuesta de dos vocáles. Esta concurréncia de dos vocáles que forman una sylaba es tan fecunda en nuestra Léngua, que apenas se hallará en otra: pues siendo cinco las vocáles admiten veinte combinaciones, y en todas veinte se encuentran con la calidád de constituír juntas solo una sylaba, como se puede ir discurriendo en las palabras siguientes: A E Acaecimiento, Albalaes: A I Aire, Alcaide: A O Chaos, Daos: A U Cautela, Pauta: E A Beatitud, Ethérea: E I Réino, Peine: E O Geometría, Beodéz: E U Deuda, Feudo: I A Grácia, Glória: I E Cielo, Miedo: I O Ocio, Región: I U Ciudád, Viudedád: O A Coadjutór, Coagular: O E Héroe, Poesía: O I Oidór, Toisón: O U Moura, Coutiño: U A Cuajo, Agua: U E Fuego, Suelo: U I Buitre, Cuidado: U O Arduo, Mútuo.

62 Por esta junta de dos vocáles, que aunque se pronuncian ambas solo forman una sylaba, dió Antonio de Nebrixa en su tratado de la Orthographía Castellana à esta concurréncia el nombre de Diphtongos, añadiendoles el renombre de abiertos, porque claramente se pronúncian ambas vocáles. Rengifo en su Arte Poética (porque el mismo pronunciarse claras las dos letras les quita la esséncia de Diphtongos) atribuye à esta junta de vocáles la figúra Synéresis, por la qual se hacen las dos una sylaba sola. Como esto toca principalmente à la Poesía, y no es própria qüestión de este tratado de Orthographía, no hai para que detenerse en su decisión; si bien tampoco se puede abandonar enteramente, porque al tiempo de dividir las voces al fin del renglón se deben evitar muchos yerros, que en el modo de escribir se pueden cometer.

63 Para mayor inteligéncia se debe notar, que aunque en todas las veinte combinaciones y juntas de dos vocáles se puede cometer la figúra Synéresis (ò yá sean Diphtongos) como con evidéncia se prueba en los exemplos que se han propuesto, no siempre se comete la figúra, ò se forma el Diphtongo: esto es, qualesquiera dos vocáles pueden formar una sylaba; pero no siempre que están juntas la forman. Esta verdád se comprueba con varios y repetidos exemplos, de que solo se apunta aqui uno, ù otro: Cae, y Rae son monosylabos, y las mismas vocáles en Caer y Raer son dos sylabas: Rey, y Ley son monosylabos, y las mismas vocáles en Reí, y Leí son dos sylabas: Oy es monosylabo, y de dos sylabas, y assi se pudiera ir haciendo evidéncia de esta diversidád en las mas de las veinte combinaciones. De esta diversidád nace la duda que hai en saber como se podrán dividir al fin del renglón estas dicciones que tienen esta junta de vocáles, para lo qual no es facil dár regla, que no padezca muchas excepciones que tocarán al tratado de Poesía: y por ahóra suponiendo que este tratado es para sugétos que saben discernir en este punto, la mejor regla será el oído y el conocimiento: pues à quien sabe no le es dificil conocer, que Leí tiene dos sylabas, y Ley solo una, por no introducir en este tratado reglas árduas y menos gustosas, que tocan enteramente à la Poesía.

64 Lo segundo se debe advertir, que en semejante junta de vocáles la I es Latina, y no Y, y assi es error notorio usar de Y escribiendo Ayre, Reyno, Toyson, Buytre, debiendo escribirse con I Latina, y la razón es porque no hiere à otra vocál. De esta regla general se exceptúan solo aquellos nombres acabados en y, en que en el plurál de ellos la y se hace consonante, como Rey, Ley, Buey, Cambray, Comboy, en que se debe seguir el común uso de escribirlos con Y, porque siendo esta letra en sus pluráles consonante, como se vé en Reyes, Leyes, Comboyes, no conviene desfigurar el plurál del singular: y por esta razón sin duda ha prevalecido el uso de escribirlos con ella.

65 Lo tercéro se deben notar las líquidas, pues quando la U se sigue despues de Q, como queda líquida no se puede separar de la vocál que se le sigue, y assi de las otras líquidas. Tampoco se deben dividir aquellas vocáles, que juntas de tres en tres forman una sola sylaba. Estas en nuestra Léngua son I A I, como Deciais, Queriais: I A O, como Preciaos, Enviciaos: I E I Aprecieis, Sentencieis: U A I Guai, Paraguai: U E I Agüeis, Bueitre, respecto de militar la misma razón.

66 Esto es lo que ha parecido à la Académia advertir, para reglar la Orthographía para su uso, y fijar el méthodo que ha guardado en su Diccionario: à fin de que límpio de los defectos que la variedád de los génios ha introducido en la Léngua, logre esta la hermosúra y esplendór que tanto se debe à su puréza y elegáncia.