Cancionero, Porque en su faz de Amor pendón traía

Fragmento LIV
Cancionero
 de Francesco Petrarca

Porque en su faz de Amor pendón traía
turbó una peregrina mi esperanza,
que indigna otra de este honor creía.

Y al ir siguiendo por las hierbas verdes
oí que me gritaba en lontananza:
«¡Ay, cuántos pasos por la selva pierdes!»

Busqué en oyéndola el cobijo umbroso
de un haya y, al mirar lo que allí había,
vi mi viaje un tanto peligroso
y atrás volví, casi a mitad del día.