Cancionero, Orso, a vuestro caballo bien se puede

Fragmento XCVIII
Cancionero
 de Francesco Petrarca

Orso, a vuestro caballo bien se puede
poner freno y que vuelva la carrera;
mas ¿quién atar el corazón espera,
si anhela honor, y odia al rival y excede?

No suspiréis que sin pujanza él quede,
aun no pudiendo vos andar siquiera,
que, como dice de él fama parlera,
él ya está allá, pues nada le precede.

Basta que se encuentre en campo raso
con las armas el día establecido
que edad, sangre, virtud y amor confiere,

gritando: «De un gentil afán me abraso
yo y mi amo, que seguirme no ha podido,
y de la ausencia languidece y muere».