Cancionero, Me llueve amargo llanto de la cara

Fragmento XVII
Cancionero
 de Francesco Petrarca

Me llueve amargo llanto de la cara
con un viento angustioso de suspiros,
cuando oso por los ojos recibiros,
pues sois vos quien del mundo me separa.

Es cierto que mi angustia aquieta y para
el dulce y apacible sonreíros,
y embelesado en ella al distinguiros
del fuego del martirio me repara.

Pero después mi espíritu se hiela
al ver que, al yo partir, con gestos suaves
mi luz fatal de mí apartáis tirana.

Soltada al fin por amorosas llaves
tras vos del corazón el alma vuela
y de él meditativa se desgrana.