Cancionero, Jamás piadosa madre al hijo amado

Fragmento CCLXXXV
Cancionero
 de Francesco Petrarca

Jamás piadosa madre al hijo amado,
ni esposa amante al adorado esposo
dio, al descubrirlo divagar pensoso,
consejo con más gesto desmayado,

que aquella a mí que, tras haber mirado
mi errar desde su hato alto y glorioso,
a mí vuelve su amor afectuoso,
de doblada piedad el gesto ornado:

ya como amante o madre, hoy teme, hoy arde
de honesto fuego, y al hablar me muestra
lo que en la vida huir o seguir debo,

bien cuando habla de la vida nuestra,
bien cuando ruega que en subir no tarde;
y, solo al ella hablar, tregua o paz pruebo.