Cancionero, El hijo de Latona había por nueva

Fragmento XLIII
Cancionero
 de Francesco Petrarca

El hijo de Latona había por nueva
novena vez subido al azul llano,
por ver quien sus suspiros movió en vano
algún tiempo, y ajenos ahora ceba;

y pues, cansado sin saber qué cueva
le fuese albergue próximo o lejano
por dolor se mostró como hombre insano,
que en vano a recobrar lo que amó prueba.

Y triste así, quedándose él aparte,
no vio volver el rostro, que alabado
será, si vivo, de mi ingenio y arte;

y aun de piedad él mismo fue mudado,
pues mientras le bañaba el llanto parte.
Mas quedó el aire en su primer estado.