Cancionero, Cuando al pecho a traer la vista acierta

Fragmento XCIV
Cancionero
 de Francesco Petrarca

Cuando al pecho a traer la vista acierta
la imagen soberana, otra se parte,
y las virtudes que el alma reparte,
dejan los miembros como carga muerta.

Y del primer milagro otro despierta
y nace al fin, pues la expulsada parte
huyendo de sí misma, llega a parte
de alegre exilio y de venganza cierta.

Marchita así dos rostros el martelo,
porque el vigor, que vivos los mostraba,
no está ya más en parte donde estaba.

Y esto es lo que un día recordaba:
que a dos amantes vi mudar del celo,
y hacer lo que en el rostro hacer yo suelo.