No ocasiones a que te digan lo que este soneto a una fuente, que estando muy rica de jaspes, no lleva agua


 ¿No eres tú la que quiso a la mañana    
 imitarle las perlas engreída,   
 y en flor de jaspes tienes prevenida    
 por nieve mármol, pórfido por grana?    
 

 Pues ese viento, de tu pompa ufana,      
 ése enjugó tu cristalina vida,    
 que quien se puso tan envanecida    
 fue providencia que quedase vana.   
 

 ¿Qué olorosa merced te debe el prado,    
 engañando de fuentes tantas flores      
 que alistaron su vida a tu cuidado?    
 

 Mentiste la esperanza a sus verdores,    
 ¡oh aviso superior de lo criado!   
 ¡oh propiamente imagen de señores!