Sueños y discursos: 162

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Sueño de la muerte Francisco de Quevedo



-Más justicia se ha de hacer ahora por un cuarto que en otros tiempos por doce millones.
Yo quise partir tras él, cuando me asió del brazo un muerto, y dijo:
-Déjale ir, que nos tenía con cuidado a todos; y cuando vayas al otro mundo di que Agrajes estuvo contigo, y que se queja que le levantéis «ahora lo veréis». Yo soy Agrajes, mira bien que no he hecho tal, que a mí no se me da nada que ahora ni nunca le veáis, y siempre andáis diciendo: «Ahora lo veréis, dijo Agrajes». Solo ahora, que a ti y al de la redoma os oí decir que reinaba Filipo IV, digo que ahora lo veréis. Y pues soy Agrajes, «ahora lo veréis, dijo Agrajes».
Fuese y púsoseme delante enfrente de mí un hombrecillo que parecía remate de cuchar, con pelo de limpiadera, erizado, bermejizo y pecoso.
-Dígote sastre -dije yo.
Y él, tan presto, dijo:
-Oír, que no pica, pues no soy sino solicitador, y no pongáis nombres a nadie (yo me llamo Arbalias), a unos y a otros sin saber a quién lo decís.


Sueños y discursos de Quevedo

Preliminares - El Sueño del Juicio Final - El alguacil endemoniado

Sueño del infierno - El mundo por de dentro - Sueño de la muerte