Sueños y discursos: 031

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El Sueño del Juicio Final Francisco de Quevedo



En esto, que era todo acabado, quedaron descubiertos Judas, Mahoma y Martín Lutero, y preguntando un ministro cuál de los tres era Judas, Lutero y Mahoma dijeron cada uno que él, y corriose Judas tanto, que dijo en altas voces:
-Señor, yo soy Judas; y bien conocéis vos que soy mucho mejor que estos, porque si os vendí remedié al mundo, y estos, vendiéndose a sí y a vos, lo han destruido todo.
Fueron mandados quitar delante. Y un ángel que tenía la copia halló que faltaban por juzgar alguaciles y corchetes. Llamáronlos y fue de ver que asomaron al puesto muy tristes y dijeron:
-Aquí lo damos por condenado; no es menester nada.
No bien lo dijeron cuando, cargado de astrolabios y globos, entró un astrólogo dando voces y diciendo que se habían engañado, que no había de ser aquel día el del Juicio, porque Saturno no había acabado sus movimientos ni el de trepidación el suyo. Volviose un diablo y viéndole tan cargado de madera y papel, le dijo:
-Ya os traéis la leña con vos como si supieras que de cuantos cielos habéis tratado en vida, estáis de manera que por la falta de uno solo en muerte, os iréis al infierno.
-Eso no iré yo -dijo él.
-Pues llevaros han.
Y así se hizo.


Sueños y discursos de Quevedo

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