Si a decirte verdad voy obligado

Si a decirte verdad voy obligado
de Hernando de Acuña


 Si a decirte verdad voy obligado,   
 don Martín, pues sé bien la de tu pecho   
 y estás de mi amistad tan satisfecho   
 cuanto yo de la tuya confiado,   
 

 te amonesto que dejes el errado  
 camino por do vas, que a poco trecho,   
 si le sigues, verás el mortal lecho   
 que para el sueño eterno está guardado.   
 

 No apacientes tu hato en la ribera   
 del pequeño Sebeto, aunque te sea  
 agradable su agua y campo llano;   
 

 mas huye de su ninfa Galatea,   
 que, aunque es hermosa, es cruda, ingrata y fiera.   
 No es Silvia, no, con su pastor Silvano.