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Sentencia del TOF 3 dictada en el caso del atentado contra la AMIA el 29 de octubre de 2004 (57)

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  • TÍTULO I. LA CAUSA POR EL ATENTADO
    • CAPÍTULO IV. Indagatorias
        • U) Casas


Que al ser convocado a prestar indagatoria durante la audiencia de debate, Marcelo Darío Casas se negó a declarar, por lo que se dio lectura a la brindada ante el juez instructor.


A fs. 1129/1131 de la causa nº 502/03 el nombrado Darío Casas manifestó que en el año 1994 realizaba tareas administrativas en la oficina de logística e identificación de la Brigada de Investigaciones de Lanús.


Que el 15 de marzo de 1994, por expresa directiva del subcomisario Ibarra, se dirigió junto con éste, Toledo y Cruz a la Av. Maipú, en la zona norte, con la finalidad de detener a un individuo que se desplazaba en un automóvil Renault 18 de color oscuro. Por orden de Ibarra, se acercó a ese automóvil junto a su compañero Toledo y se identificaron con la credencial policial en la mano, ya que ambos vestían de civil. Que el conductor trabó las puertas, por lo que infructuosamente su compañero intentó ingresar al auto por el lado del acompañante y que él mismo introdujo su cuerpo por la ventanilla para quitarle las llaves y evitar la fuga. Que esta persona en su huida, lo arrastró unos metros, lo hirió en su brazo y en la pierna izquierda y chocó a otro rodado; labrándose, como consecuencia de lo ocurrido, un acta que fue suscripta por Ibarra, Toledo, el damnificado por el choque y el deponente.


En cuanto a la presencia de Víctor Carlos Cruz, negada en su testimonial de fs. 98/101, aclaró que éste concurrió al lugar del procedimiento pero no participó activamente, ya que permaneció en un vehículo a unos ciento cincuenta metros del lugar.


Por otra parte, desconoció su declaración prestada el 15 de marzo de 1994 en la Brigada de Investigaciones de Lanús y la brindada el 15 de agosto de 1995 en la Dirección de Sumarios de La Plata. Respecto de la primera indicó que, por confiado, la firmó sin leer, y que en la segunda había entendido que debía declarar lo que Ibarra les dijo durante el viaje a La Plata, esto es que primero fueron a Villa Ballester y luego a la Av. Maipú. Que, como no conocía la zona norte, declaró en ese sentido sin imaginar las consecuencias de esos dichos.



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