Abrir menú principal

Segadores, afuera
de Tirso de Molina



Segadores, afuera, afuera, 
dejen llegar a la espigaderuela. 

Quién espiga se tornara 
y costara lo que costara 
porque en sus manos gozara 
los rosas que hacen su cara 
por agosto primavera. 

Segadores, afuera, afuera, 
dejen llegar a la espigaderuela. 

Si en las manos que bendigo 
fuera yo espiga de trigo, 
que me hiciera harina digo 
y luego torta o bodigo 
porque después me comiera. 

Segadores, afuera, afuera, 
dejen llegar a la espigaderuela. 

Si yo me viera en sus manos 
perlas volviera los granos, 
porque en anillos galanos 
en sus dedos soberanos 
eternamente anduviera. 

Segadores, afuera, afuera, 
dejen llegar a la espigaderuela.