Sahih Al Bujari: El Libro de la ablución

​El Libro de la ablución​ de Sahih Al Bujari

I – NO SE ACEPTA LA ORACIÓN DE QUIEN NO HACE PREVIAMENTE LA ABLUCIÓN (QUE INICIA EL ESTADO DE PUREZA TUHUR).Editar

110. Abú Huraira dijo: El Mensajero de Dios (P y B) dijo: "No se acepta la oración de quien cometió un hadaz* hasta que se haga la ablución (el wudu)". Un hom­bre de Hadramaut preguntó: ¿Qué es el hadaz, Abú Huraira? El respondió: La emi­sión de ventosidades sonoras o silenciosas.

  • Hadaz (ar. suceso): Es un acontecimiento que anula el estado de pureza (tuhur) nece­sario para los actos rituales como la oración (salat). Es la salida de cualquier sustancia por la uretra o el ano.


II – LA EXCELENCIA DE LA ABLUCIÓN.Editar

111. Abú Huraira relató: Oí al Mensajero de Dios (P y B) decir: "El Día de la Resu­rrección mis seguidores serán llamados Al Ghurr Al Muhayyalun (rostros y extremi­dades blancas) por las huellas de la ablución y quien pueda aumentar el área de su radianza debe hacerlo (66)".


III – NO DE HARÁ LA ABLUCIÓN POR UNA DUDA SI NO DESPUÉS DE TENER SEGURIDAD.Editar

112. Abdullah Ibn Yazid Al Ansán relató que preguntó al Mensajero de Dios (P y B) por la persona que se imagina sentir algo (como la salida de gases intestina­les) durante la oración. El Mensajero de Dios (P y B) respondió: "No abandonará su oración excepto que oiga algo o sienta algún olor".


IV – REALIZANDO UNA ABLUCIÓN LEVE.Editar

113. Ibn Abbás relató que el Profeta (P y B) durmió hasta que se oyó su fuerte respiración y luego se levantó para orar -o, tal vez, dijo: Se recostó hasta que se oyó su respiración; luego se levanto y oró -.


V – PERFECCIONANDO LA ABLUCIÓN.Editar

114. Usama Ibn Zayd dijo: El Profeta (P y B) salió de Arafat y se dirigió a un sendero de montaña; cuando tomó este sendero se detuvo a orinar. Luego, realizó una ablución sin demasiado esmero. Yo le dije: ¡La oración Mensajero de Dios! El me respondió: "La oración será más adelante". Así es que montó hasta que llega­mos a Muzdalifa. Allí, desmontó y realizó una ablución perfecta y con esmero. Lue­go se hizo al Iqáma* para la oración y él rezó el magrib. Luego, cada uno sentó a su camello en su sitio. Luego, se hizo al Iqáma para la oración de la noche (Al 'Ishá') y se realizó tal oración sin que haya oraciones voluntarias (entre ambas oraciones obligatorias).

  • Al Iqama es el llamado que indica el inmediato inicio de la oración.


VI – LAVARSE EL ROSTRO CON AMBAS MANOS TOMANDO AGUA UNA SOLA VEZ.Editar

115. Ibn Abbás realizó la ablución de la siguiente manera: Se lavó la cara: Tomó un poco de agua y con ella lavó su boca y su nariz, luego tomó otro poco de agua en su mano y juntando ambas manos se lavó así el rostro. Luego tomó otro poco de agua con su mano y se lavó el brazo derecho. Luego tomó otro poco de agua y se lavó el brazo izquierdo. Luego pasó sus manos mojadas sobre su cabeza. Luego tomó otro poco de agua con su mano y la rodó sobre si pie derecho hasta lavarlo. Luego tomó otra poca de agua con su mano y se lavó con ella -su pie izquierdo-. Luego dijo: Así vi que el Mensajero de Dios hacía la ablución.

VII – LO QUE SE DICA AL IR AL EXCUSADO.Editar

116. Anas relató que el Profeta (P y B) decía al entrar en el excusado: "¡Oh Dios! En Ti me refugio de los inmundos y las inmundas"


VIII – PROVEER AGUA EN LOS EXCUSADOS.Editar

117. Ibn Abbás relató: En cierta ocasión, el Profeta (P y B) fue al excusado y yo le puse cerca un poco de agua. Después, el Profeta (P y B) preguntó: "¿Quién puso el agua?" Cuando se le informó dijo: "¡Oh Dios! Haz que sea un entendido en religión".


IX – LA PROHIBICIÓN DE ORIENTARSE HACIA LA QUIBLA AL ORINAR O DEFECAR.Editar

118. Abu Ayúb Al Ansari relató que el Mensajeero de Dios .(P y B) dijo: "Quien vaya a un espacio abierto a defecar que no se oriente hacia la Qibla, de frente o de espaldas. Orientaos hacia el oriente o el occidente"


X – DEFECAR APOYÁNDOSE EN DOS LADRILLOS.Editar

119. Abdullah Ibn Omar dijo: Algunas personas dicen: Cuando vayas a hacer tus necesidades no te orientes hacia Makka ni hacía Jerusalén' Yo les dije: 'Una vez subí al techo de nuestra casa y vi al Mensajero de Dios (B y P) defecando apoyándo­se sobre dos ladrillos orientando su rostro hacia Jerusalén (pero habla una tela cu­briéndolo).


XI – LA SALIDA DE LAS MUJERES AL EXCUSADO.Editar

120. Aisha relató que las esposas del Profeta (P y B) solían ir a Al Manasi por la noche a hacer sus necesidades; y éste es un lugar abierto. Omar solía decir al Profe­ta (P y B): Que tus esposas se cubran con el velo, pero el Profeta (P y B) no las obli­gaba. Una noche, Sawda bint Zama, esposa del Profeta (P y B) salió a la hora del ishá (oración de la noche) y era una mujer alta; entonces, Omar le gritó: "Sawda, te he reconocido", hizo esto pues deseaba fuertemente que Dios revele la orden de usar el velo. Al tiempo, Dios reveló la orden de usar el velo.


XII – LAVARSE LAS PARTES PRIVADAS CON AGUA DESPUÉS DE EVACUAR.Editar

121. Anas Ibn Málik dijo: Cuando el Mensajero de Dios (P y B) salía a hacer sus necesidades, yo y otro muchacho lo acompañábamos con un recipiente lleno de agua.


XIII – PORTAR UN CAYADO JUNTO CON EL AGUA DESPUÉS DE EVACUAR.Editar

122. En otro relato dice: ...Con un recipiente lleno de agua y un cayado. El solía limpiarse con el agua.


XIV – LA PROHIBICIÓN DE LIMPIARSE LAS PARTES PRIVADAS CON LA MANO DERECHA.Editar

123. Abu Qatáda dijo: El Mensajero de Dios (P y B) dijo: "Si bebe alguno de vosotros, que no respire dentro del recipiente; y si va al excusado que no toque su pene con su mano derecha ni se limpie con su derecha".


XV - LIMPIARSE LAS PARTES INTIMAS (DESPUES DE EVACUAR) CON PIEDRAS (U OTRO MATERIAL HIGIÉNICO)Editar

124. Abú Huraira relató: Seguí al Profeta (P y B) cuando él decidió alejarse para hacer sus necesidades. No desviaba su mirada hacia los lados; cuando me acerqué a él, me dijo: "Búscame algunas piedras para poder limpiarme con ellas, y no me traigas huesos ni excremento de equino". Luego le traje las piedras que recogí en la punta de mi túnica; se las dejé a un lado y me alejé. Cuando terminó de hacer sus necesidades las uso.


XVI – LA PROHIBICIÓN DE LIMPIARSE (DESPUÉS DE EVACUAR) CON EXCREMENTO.Editar

125. Abdullah Ibn Masúd dijo: El Profeta (P y B) fue al excusado y me ordenó que le traiga tres piedras. Sólo encontré dos piedras y por más que busqué la tercera no la encontré; así es que tome un pedazo (seco) de excremento de equino y se lo llevé. El tomó las dos piedras y desechó el excremento diciendo: "Esto es inmundo".


XVII – LA ABLUCIÓN LAVANDA CADA PARTE UNA SOLA VEZ.Editar

126. Ibn Abbás relató que el Profeta (P y B) hizo su ablución lavándose cada par­te una sola vez.


XVIII – LA ABLUCIÓN LAVANDO CADA PARTE DOS VECES.Editar

127. Abdullah Ibn Zayd Al Ansári relató: Que el Profeta (P y B) hizo su ablu­ción lavando cada parte dos veces.


XIX – LA ABLUCIÓ LAVANDO CADA PARTE TRES VECES.Editar

128. Humrán, siervo de Uzmán, relató que Uzmán Ibn Affán pidió un recipien­te (con agua) y se vertió agua sobre las manos para después lavarlas tres veces. Lue­go metió su mano derecha en el recipiente; se enjuagó la boca y aspiró agua con su nariz y la expulsó. Luego lavó su rostro tres veces y sus manos hasta los codos tres veces. Luego se pasó la mano mojada por la cabeza y se lavó ambos pies tres veces hasta los tobillos. Luego dijo: 'El Mensajero de Dios dijo: "Quien hace la ablución como yo lo hice y reza dos. rakát sin distraer su mente en algo más tendrá todos su pecados pasados perdonados".

129. En otra versión, Uzmán dice: Os relataré un hadiz que, sino fuese por una aleya del Corán, no os lo hubiera contado: Oí al Profeta (P y B) decir "Todo hombre que hace su ablución en buena forma y hace la oración tendrá los pecados entre esa oración y la siguiente perdonados". La aleya es: Quienes ocultan las pruebas claras y la Dirección que hemos revelado, después de habérselo nosotros aclarado a los hombres en la Escritura, incurren en la maldición de Dios y de los hombres (2:159).


XX – ABSORVER Y EXPULSAR AGUA CON LA NARIZA DURANTE LA ABLUCIÓN.Editar

130. Abú Huraira relató que el Profeta (P y B) dijo: "Quien hace la ablución debe lavar su nariz absorbiendo agua con ella y luego expulsando. Quien se limpia, des­pués de evacuar, lo debe hacer un número impar de veces".


XXI – LIMPIARSE CON PIEDRAS (U OTRA MARERIAL HIGIÉNICO) UN NÚMERO IMPAR DE VECES.Editar

131. Abú Huraira relató que el Mensajero de Dios dijo: "Si alguien de vosotros hace la ablución: Que tome agua y la absorba con su nariz y que la expulse. Y si os tenéis que limpiar con piedras (después de evacuar) hacedlo un numero impar de veces. Y al despertar lavaos las manos antes de meterlas en el recipiente con agua para la ablución, pues no sabéis donde ha pasado la noche vuestra mano".


XXII – LAVARSE LOS PIES, PARA QUIEN VISTE ZAPATOS.Editar

132. Ibn Yuray dijo a Ibn Omar: Veo que nunca tocas los pilares de la Kaaba sino los dos que dan al sur (al Yemen); veo que usas zapatos de cuero curtido y que tiñes tu cabello con hinna (henna). También noté que cuando estuviste en Makka, la gente asumió el ihrám al ver la luna (del mes de Dhul iliyya) mientras que tú no lo asumiste hasta el día octavo del mes (Yaum al tarwia). Ibn Omar respondió: Sobre los pilares: Pues nunca vi al Mensajero de Dios (P y B) tocar sino los dos del sur; sobre los zapatos de cuero, pues, ciertamente, he visto al Mensajero de Dios (P y B) usarlos; y se lavaba los pies aún cuando vestía estos zapatos, así que me gusta usar estos zapatos. Sobre teñirme el cabello con hinna, pues sin duda que vi al Pro­feta (P y B) teñir su cabello con hinna y por ello me gusta hacerlo. Y sobre el ihrám, pues yo nunca vi que el Mensajero de Dios asuma el ihrám antes de salir hacia el hayy.


XXIII – EMPEZAR POR LA DERECHA AL BAÑARSE O HACER LA ABLUCIÓN.Editar

133.. Aisha relató que: El Profeta (P y B) gustaba de empezar por la derecha al vestir su calzado, al peinarse, al lavarse y en todos sus asuntos.


XXIV – PROCURAR AGUA (PARA LA ABLUCIÓN) CUANDO LLEGA LA HORA DE LA ORACIÓN.Editar

134. Anas Ibn Málik dijo: Vi al Profeta (P y B) cuando entró la hora de la oración de la media tarde (Al Asr). La gente procuraba agua, pero no encontraron. Enton­ces, se le trajo al Mensajero de Dios (P y B) un recipiente con agua. Él introdujo su mano en el recipiente y ordenó que todos realicen la ablución de allí. Vi el agua brotar de sus dedos hasta que todos hicieron la ablución.


XXV - EL AGUA CON EL QUE ALGÚN SER HUMANO LAVO SU CABELLOEditar

135. Anas Ibn Málik relató que, cuando el Mensajero de Dios (P y B) rapó su ca­beza, Abu Talha fue el primero en tomar algo de su cabello.


XXVI - SI UN PERRO BEBE DE LOS RECIPIENTES DE ALGUIEN DE VOSOTROSEditar

136. Abú Huraira relató que el Mensajero de Dios (P y B) dijo: "Si un perro bebe de algún recipiente vuestro es necesario lavarlo siete veces".

137. Abdullah Ibn Omar relató que: Durante la vida del Mensajero de Dios (P y B) los perros solían ir y venir y orinar, en la mezquita y nunca vertieron agua sobre ello.


XXVII - QUIEN OPINA QUE LA ABLUCIÓN ES NECESARIA SÓLO CUANDO SE EXCRETA ALGO POR EL ANO O LA URETRAEditar

138. Abú Huraira relató que el Mensajero de Dios (P y B) dijo: "Una persona se considera en oración mientras está en la mezquita esperando por la oración, mien­tras no incurra en el hadaz".

139. Zayd bin Jalid relató que preguntó a Uzmán bin Affán sobre la persona que inicia las relaciones sexuales pero no llega a eyacular. Uzmán me respondió: Debe realizar la ablución normal (wudu) como para cualquier oración, excepto que debe lavar su pene. Uzmán agregó: Lo oí del Mensajero de Dios (P y B). Zayd añadió:

Pregunté a Alí, Al Zubayr, Talha y Ubayy bin Ka'b sobre ello y me dieron la misma respuesta*.

  • Esto fue luego abrogado, haciéndose necesario tomar un baño en tales casos.

140. Abu Said Al Judri relató: El Mensajero de Dios (P y B) mandó llamar a un hombre que llegó con su cabeza goteando agua. El Profeta (P y B) dijo: "¿Te obliga­mos a apresurarte, no es así?" El ansarí respondió: Sí. El Mensajero de Dios (P y B) dijo después: "Si tienes prisa o no llegas a eyacular (en el acto sexual) debes hacer la ablución* (wudu)".

  • Esta orden fue también abrogada. Ver hadiz 202.

XXVIII - EL HOMBRE QUE AYUDA A OTRO EN SU ABLUCIÓN (VIRTIENDO EL AGUA)Editar

141. Al Mughira bin Shuba relató que acompañaba al Mensajero de Dios (P y B) en un viaje y que el Profeta (P y B) fue al excusado. (Luego) Al Mughira le vertía el agua para su ablución; así que se lavó la cara y los brazos, se pasó la manos mojada por la cabeza y se pasó la mano mojada por sus medias de cuero (Juffayn).


XXIX - LA RECITACIÓN DEL CORAN Y OTRAS COSAS DESPUES DE HADAZEditar

142. Abdullah Ibn Abbás relató que pasó una noche en casa de Maymuna, espo­sa del Profeta (P y B), su tía materna. Ella lo acostó sobre la almohada a lo ancho del lecho y el Mensajero de Dios (P y B) se acostó con su esposa a lo largo del lecho. El Mensajero de Dios (P y B) durmió hasta la media noche, tal vez un poco antes o un poco después; luego se despertó y se frotó la cara con su mano para quitarse el sueño. Luego recitó las últimas diez aleyas de la sura 'La familia de Imrán'. Luego se dirigió hacia un odre que colgaba y se hizo la ablución con esmero; luego se paró para rezar. Ibn Abbás añadió: Me levanté e hice lo que él hizo; luego fui y me paré a su lado izquierdo; él me tomó con su diestra, por la oreja derecha (y me puso a su lado derecho) torciéndomela. Rezó dos rakát, luego dos rakát, luego dos rakát, luego dos rakát, luego dos rakát y luego dos rakát. Finalmente rezó una sola. Lue­go se acostó en su lecho hasta que le llegó el llamado del muecín. Despertó y rezó dos rakát ligeras; luego salió y rezó la oración del alba.


XXX - PASARSE LAS MANOS MOJADAS POR TODA LA CABEZAEditar

143. Abdullah bin Zaid relató que un hombre le preguntó: ¿Puedes mostrarme cómo hacía la ablución el Mensajero de Dios (P y B)? Él asintió y pidió agua. Se vistió un poco de agua en las manos y se las lavó dos veces; luego se enjuagó la boca y absorbió y expulsó agua de su nariz tres veces, Luego se lavó la cara tres veces, y después, se lavó las manos hasta los codos dos veces. Luego se pasó la mano moja­da sobre la cabeza, desde su frente hasta la nuca y de vuelta hasta su frente, donde había empezado y luego se lavó ambos pies.


XXXI - EL USO DEL AGUA RESTANTE DE LA ABLUCIÓNEditar

144. Abú Yuhayfa dijo: El Mensajero de Dios (P y B) vino a nosotros al me­diodía y se le trajo agua para la ablución. La gente comenzó a recoger las sobras de su ablución y se la untaban por el cuerpo. El Profeta (P y B) rezó dos rakát para el mediodía y dos rakát por la tarde (Al Asr) y tenía frente a él una vara de madera (como sutra*) .

  • Sutra: ar. "protección, cubierta". Cualquier objeto que se levante por lo menos un pie del suelo. Debe estar frente a la persona haciendo el salat actuando como una barrera sim­bólica entre él y los demás.

145. Al Sáib Ibn Yazid relató: Mi tía materna me llevó ante el Profeta (P y B) y le dijo: ¡Mensajero de Dios! El hijo de mi hermana tiene una enfermedad en sus piernas. El pasó sus manos sobre mi cabeza y rogó a Dios que me bendiga. Luego realizó la ablución y yo bebí de esa agua que usó. Me paré detrás de él y vi en sus espaldas la marca de la Profecía; era como la mancha de la perdiz.


XXXII - EL HOMBRE QUE HACE LA ABLUCIÓN JUNTO A SU ESPOSAEditar

146. Abdullah Ibn Omar relató: Los hombres hacían la ablución junto con las mujeres en la época del Mensajero de Dios (P y B).


XXXIII- EL PROFETA VERTIÓ EL AGUA DE SU ABLUCIÓN SOBRE UNA PERSONA INCONSCIENTEEditar

147. Yabir Ibn Abdullah dijo: El Mensajero de Dios (P y B) vino a visitarme mien­tras yo estaba enfermo e inconsciente. El hizo la ablución y regó sobre mí el agua de la misma; y recuperé la conciencia y dije: ¡Mensajero de Dios! ¿Con quién quedará mi herencia si no tengo ancestros ni descendientes vivos? Entonces las aleyas divi­nas que tratan sobre la herencia fueron reveladas.


XXXIV - TOMAR BANO O HACER LA ABLUCIÓN DE UN MIJDAB*Editar

  • El mijdab es un pequeño recipiente de piedra, casi como un pote o un platillo.

148. Anas relató: Llegó la hora de la oración; quien vivía cerca fue a su casa (a lavarse) y quedó un grupo (sentado). Entonces, se trajo un pequeño mijdab de roca pintada con agua para el Mensajero de Dios (P y B). El mijdab era tan pequeño que no se podía ni extender la palma de la mano en él. Y se hizo la ablución todo el grupo. Preguntamos: ¿Cuantos erais? Anas dijo: Éramos ochenta o más.

149. Abu Musa relató que: El Mensajero de Dios (P y B) pidió un recipiente con agua; se lavó en él las manos y la cara; luego se enjuagó la boca.

150. Aisha relató: Cuando la enfermedad del Profeta (P y B) se agravó y la do­lencia se hizo más fuerte, pidió a sus esposas que le permitan ser tratado en mi casa y ellas se lo concedieron. Salió, pues, el Profeta (B y P) hacia mi casa, cargado por dos hombres; sus piernas arrastraban por el suelo. Estaba apoyado entre Abbás y otro hombre. Áisha añadió: El Profeta (P y B) dijo, después de ser llevado a su casa y que haya empeorado su enfermedad: "Vertid sobre mí el agua de siete odres sin desatar sus ataduras, para que pueda dar algún consejo a la gente". Lo sentamos en un recipiente que pertenecía a Hafsa, esposa del Profeta (P y B); luego empezamos a rociarle el agua de los odres, hasta que nos indicó: "Habéis hecho lo que pedí". Luego salió a ver a la gente.

151. Anas relató que: El Profeta (P y B) pidió un recipiente con agua y se le trajo un recipiente con base ancha con un poco de agua y él puso sus dedos en él. Vi como el agua brotaba entre ellos. Y añadió: Calculé cuántos hicieron la ablución del recipiente y eran entre setenta y ochenta.


XXXV - LA ABLUCIÓN CON UN SOLO MUDD*Editar

  • El mudd equivale a casi 2/3 de un kilo.

152. Anas relató que el Profeta (P y B) solía tomar baño con un sá* o con hasta cinco mudd y solía hacer la ablución con un mudd.

  • El sá' equivale a 4 mudd.


XXXVI - PASAR LA MANO MOJADA POR MEDIAS DE CUERO (JUPFAYN)Editar

153. Sad bin Abi Waqqás relató que el Profeta (P y B) solía pasarse la mano moja­da sobre sus medias de cuero (en vez de lavarse los pies). Abdullah Ibn Omar con­sultó sobre esto a Omar y él le dijo: 'Sí. Si Sad te relata algo del Profeta (P y B) no necesitas preguntar a nadie más sobre ello.

154. 'Amr bin Umayya Al Damú relató que vio al Profeta (P y B) pasar sus manos mojadas sobre sus medias de cuero (en la ablución).

155. 'Amr bin Umayya también relató: Vi al Profeta (P y B) pasar su mano moja­da sobre su turbante y sus medias de cuero.


XXXVII - SI LAS VISTE ESTANDO EN ESTADO DE ABLUCIÓNEditar

156. Al Mughira bin Shuba relató: Estaba con el Profeta (P y B) en un viaje y me incliné para sacarle sus media de cuero. El me dijo: "Déjalas, pues las vestí después de hacer la ablución (sin haber cometido un hadaz)". Así que sólo se pasó la mano mojada sobre ellas.


XXXVIII - QUIEN NO REPITE LA ABLUCIÓN DESPUES DE COMER CARNE DE CORDERO Y SAWIQ*Editar

  • Sawiq: Es un dulce hecho de masa de trigo o cebada tostada con azúcar o dátiles.

157. Amr Ibn Umayya relató que vio al Mensajero de Dios (P y B) comiendo del omoplato del cordero, luego se lo llamó al salat; así que dejó el cuchillo y fue a rezar sin hacer ablución.


XXXIXEditar

158. Suwayd bin Al Numán relató que salió con el Mensajero de Dios el año de la conquista de Jaybar hasta que llegaron a Sahbá', un lugar cercano a Jaybar: Allí el Mensajero de Dios (P y B) realizó la oración del Asr. Luego pidió las provisiones y sólo le trajeron sawiq. Mandó que se lo ablande con agua y todos comimos. Luego el Profeta (P y B) se levantó para la oración del ocaso (salatal magrib), se lavó la boca con agua y nosotros hicimos lo mismo, luego hicimos la oración sin repetir la ablu­ción.

159. Maymuna relató que el Profeta (P y B) comió con ella del omoplato del cor­dero y luego rezó sin realizar la ablución.


XL - ¿HAY QUE ENJUAGARSE LA BOCA DESPUES DE BEBER LECHE?Editar

160. Ibn Abbás relató que: El Mensajero de Dios (P y B) bebió leche, se enjuagó la boca y dijo: "Tiene grasa".


XLI - LA ABLUCIÓN POR DORMIR Y QUIEN OPINA QUE POR ESTAR SOMNOLIENTO HASTA DORMIR UNA O DOS VECES O INCLINAR LA CABEZA POR SUEÑO NO OBLIGA A REPETIR LA ABLUCIÓNEditar

161. 'Aisha relató que el Mensajero de Dios (P y B) dijo: "Si sentís sueño mientras estáis rezando idos a dormir, hasta que se os pase el sueño, porque quien reza es­tando somnoliento no sabe si está pidiendo perdón o está maldiciéndose a sí mis­mo".

162. Anas relató: Que el Profeta (P y B) dijo: "Si sentís sueño durante vuestra ora­ción, dormid, hasta que sepáis qué recitáis".


XLII - HACER LA ABLUCIÓN SIN HABER COMETIDO HADAZEditar

163. Amr bin Amir relató: Anas dijo: El Profeta (P y B) solía realizar la ablución por cada oración. Yo pregunte: ¿Vosotros qué hacíais? Anas respondió: Nos basta­ba rezar con la misma ablución hasta romperla con el hadaz.


XLIII - ENTRE LOS MAYORES PECADOS ESTA NO CUIDARSE DE SER ALCANZADO POR LA ORINAEditar

164. Ibn Abbás relató: Mientras el Profeta (P y B) pasaba por uno de los (jardines o cementerios) amurallados de Medina o de Makka, escuchó la voz de dos personas que eran castigadas en sus tumbas. Entonces dijo el Profeta (P y B): "Estas dos per­sonas esta siendo torturadas; y no están siendo castigadas por un gran pecado". Luego agregó; "¡Pues sí! (si están siendo castigados por un pecado mayor) uno de los dos no se protegía de su propia orina; y el otro, andaba divulgando chismes (para crear conflictos entre la gente)". Luego pidió una rama verde de palmera y la partió en dos poniendo un pedazo sobre cada tumba. Se le dijo: ¡Mensajero de Dios! ¿Porqué hiciste eso? Respondió: "Tal vez les disminuya un poco la tortura mientras se secan"*.

  • Esta fue una especie de ruego del Profeta (P y B) por ambos difuntos.


XLIV - SOBRE EL LAVADO DE LA ORINAEditar

165. Anas Ibn Málik dijo: Cuando el Profeta (P y B) iba a hacer sus necesidades yo le traía agua, con la cual limpiaba sus partes privadas.


XLV - EL PROFETA (P Y B) Y LA GENTE DEJARON QUE EL BEDUINO TERMINE DE ORINAR EN LA MEZQUITAEditar

166.Abú Huraira relató que un beduino se levantó y empezó a orinar en la mez­quita. La gente se apresuró a asegurarlo; sin embargo el Profeta (P y B) les dijo. "De­jadlo (que termine) y vertid sobre su orina un balde de agua o una cubeta de agua. Fuisteis enviados para facilitar las cosas y no para dificultarías".


XLVI - LA ORINA DE LOS NIÑOSEditar

167. Umm Qays bint Mihsan relató que se presentó ante el Mensajero de Dios con su hijo pequeño que aún no había probado alimento sólido. El Profeta (P y B) sentó al niño en sus piernas y éste se orinó en sus ropas; así que pidió un poco de agua y lo roció sobre el área alcanzada por la orina y la lavó.


XLVII - ORINAR DE PIE O SENTADOEditar

168. Hudhayfa dijo: El Profeta (P y B) fue a los terrenos baldíos de alguien y allí orinó de pie; luego pidió agua. Le traje el agua y se hizo la ablución con ella.


XLVIII - ORINAR CERCA DEL COMPAÑERO MIENTRAS SE CUBRE CON UNA PAREDEditar

169. Hudhayfa también relató: (El Profeta (P y B) y yo caminamos hasta los ba­sureros de alguien. El se paró, como cualquiera de vosotros lo hace, detrás de una pared y orinó). Yo me alejé, pero él me, señaló (que regrese). Así es que me acerque y me paré detrás de él hasta que terminó.


XLIX - EL LAVADO DE LA SANGREEditar

170. Asma relató que una mujer vino ante el Profeta (P y B) y le dijo: Si alguna de nosotras tiene su menstruación y (la sangre) alcanza sus ropas... ¿Cómo hace? El respondió: "Ella debe tomarla (la parte afectada) y frotar; luego debe remojarlo en agua y restregarlo y vertirle encima agua limpia. Entonces podrá hacer la oración vistiendo esa ropa".

171. Áisha relató: Fátima bint Abi Hubaish vino ante el Profeta (P y B) y dijo:

¡Mensajero de Dios! Soy una mujer que sufre de una permanente hemorragia uteri­na y no llego a limpiarme (de la sangre). ¿Debo dejar la oración? El mensajero de Dios (P y B) respondió: "No. Esto es de los vasos sanguíneos; no es la menstruación. Cuando te venga la menstruación dejas la oración; cuando termine te lavas la san­gre y luego rezas. Luego haces la ablución para cada oración hasta que te venga la siguiente menstruación".


L - LAVAR EL SEMEN Y FROTARLOEditar

172. Aisha relató: Solía lavar el semen de la ropa del Profeta (P y B) y el iba a la oración con los rastros del agua (aún visibles) en su ropa.


LI - LA ORINA DEL CAMELLO, DE LAS BESTIAS, DE LAS OVEJAS Y LOS ESTABLOSEditar

173. Anas relató: Algunas personas de la tribu de Ukal o la de Uraina vinieron a Medina y su clima no les sentó bien. El Profeta (P y B) les mandó que vayan a la mana­da de camellos y que beban de su leche y su orina. Fueron allí y cuando recuperaron la salud mataron al pastor del Profeta (P y B) y se llevaron los camellos. La noticia llegó (a los musulmanes) al principio del día. El Profeta (P y B) mandó que se les persiga. Al mediodía fueron capturados y traídos de vuelta. El Profeta (P y B) mandó que se les corte las manos y los pies y se les perfore los ojos con hierro candente. Se los dejó en Al Harra y cuando pidieron agua nadie se las dio. Abi Quilába añadió:

Estas personas cometieron asesinato, robo, apostasía y combatieron contra Dios y su Mensajero (P y B).

174. Anas relató: El Profeta (P y B) solía rezar y antes de que se construya la mez­quita, en los corrales de la ovejas.


LII - LA INMUNDICIA QUE CAE EN LA MANTECA Y EN EL AGUAEditar

175. Maym'ina relató que el Profeta (P y B) fue preguntado sobre un ratón que cayó en manteca. Respondió: "Sacad al ratón y la manteca alrededor de él y echa­dlos. Y comed vuestra manteca".

176. Abu Huraira relató que el Profeta (P y B) dijo: "Toda herida que el musul­mán sufre en la causa de Dios aparece en el Día de la Resurrección en su forma original al ser causada. Y saldrá de ella sangre; con el color de la sangre y el aroma del almizcle".


LIII - ORINAR EN AGUA ESTANCADAEditar

177. Abu Huraira relató también que el Profeta (P y B) dijo: "No orinéis en el agua estancada que no corre (pues) después os bañaréis en ella".


LIV - SI SE PONE UNA INMUNDICIA O CARROÑA SOBRE LA ESPALDA DEL ORANTE, ESTO NO ANULA SU ORACIÓNEditar

178. Abdullah bin Masúd relató que el Profeta (P y B) estaba rezando cerca de la Kaaba mientras Abú Yahl y sus compañeros se sentaban cerca. Uno de ellos dijo a los demás: ¿Quién de vosotros es capaz de traer las tripas del camello de tal tribu para ponérselas en la espalda a Muhammad cuando se prosterne? El más infeliz de ellos se levantó y fue a traerlas. Esperó hasta que Muhammad se prosternó y se la puso encima, entre los hombros. Dijo: Yo lo vi todo pero no pude hacer nada. ¡Si tan solo hubiese tenido gente conmigo para resistirlos!. Ibn Masúd añadió: Se pusieron a reír y se apoyaban unos en otros. El Profeta (P y B) estaba prosternado y no levantó la cabeza hasta que Fátima vino y le retiró de encima las tripas; entonces, él se in­corporó y dijo: "¡Oh Dios! ¡Castiga a Quraysh!" Esto afectó fuertemente a Abu Yahl y sus compañeros, pues ellos creían que las oraciones en ese lugar eran respondidas por Dios. El Profeta luego empezó a mencionarlos por sus nombres: "¡Oh Dios! ¡Cas­tiga a Abú Yahl! ¡Castiga a 'Utbah bin Rabi'a! Y a Shayba bin Rabi'a y a Al Walid bin 'Utba y Umayya bin Jalaf y Uqba bin Abi Muit" Y mencionó a un séptimo que el transmisor del hadiz olvidó. Y añadió: ¡Por Dios, que tiene mi alma en Su mano! Vi los cuerpos, de quienes maldijo el Mensajero de Dios (P y B) caídos en uno de los pozos de Badr.


LV - ESCUPIR O SOPLARSE LA NARIZ O ALGO SIMILAR EN LA ROPAEditar

179. Anas relató que el Profeta (P y B) una vez escupió en sus ropas.


LVI - LA MUJER QUE LAVA LA SANGRE DEL ROSTRO DE SU PADREEditar

180. Abú Házim relató que Sahí bin Sa'd As Saidi fue preguntado por la gen­te: ¿Cómo se curó de las heridas el Profeta (P y B)? Sahí respondió: No queda nadie que sepa de ello tanto como yo. Alí traía agua en su escudo y Fátima lavaba la san­gre en su cara. Entonces, tomó un poco de paja y se la quemó. Y con las cenizas se cubrió la herida.


LVII - EL SIWÁK*Editar

  • El siwák es un cepillo para limpiar los dientes. Los árabes solían hacerlos del árbol del Arak.

181.Abu Musá dijo: Fui ante el Profeta (P y B). Lo encontré limpiándose los dien­tes con un siwák en su mano. Decía: "...U... u..." como si estuviese teniendo arca­das, mientras el siwák estaba en su boca.

182. Hudhayfa relató: Cuando el Profeta (P y B) se levantaba durante la noche, se limpiaba la boca con el siwák.


LVIII - DAR EL SIWÁK A LA PERSONA MAYOREditar

183. Ibn Omar dijo: El Profeta (P y B) dijo: "Soñé que me estaba limpiando los dientes con un siwák y dos hombre vinieron a mi, uno era mayor que el otro. Yo le di el siwák al menor. Se me dijo que se lo dé al mayor y así lo hice".


LIX - LA EXCELENCIA DE QUIEN VA A DORMIR CON ABLUCIÓNEditar

184. Al Bara' bin 'Azib dijo: El Profeta (P y B) dijo: "Si te vas a acostar, haz la ablución que haces para tus oraciones; luego recuéstate sobre tu lado derecho; lue­go di: '¡Oh Dios! Me entrego a Ti; encomiendo a Ti todos mis asuntos y dependo de Ti para que me bendigas con temor y con esperanza. No hay escapatoria de Ti ni refugio de Ti sino en Ti mismo. ¡Oh Dios! Tengo fe en Tu Escritura, la cual revelaste y en tu Profeta que enviaste. Y si mueres en la noche, morirás, pues, en la fe natural (al fitra). Haz que estas sean tus últimas palabras en la noche". Al Bará' añadió que se las repitió al Profeta (P y B): Pero, cuando llegué a: ...Y en Tu Mensajero... él me corrigió y me dijo: .. Y en tu Profeta que enviaste...'.



<<< Página anterior Título del capítulo Página siguiente >>>
El Libro de la Sabiduría El Libro de la ablución El Libro del Gusl (baño)