Roma abrasada: 115

Acto III
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Roma abrasada Acto III Félix Lope de Vega y Carpio


Salen dos cristianos, FULGENCIO y CALISTO.
FULGENCIO:

  Que en estos años que de Roma falto
ha crecido, Calisto, la dureza
de aqueste monstro que en lugar tan alto
puso para su mal naturaleza.

CALISTO:

Aunque este campo Viminal esmalto
de propia sangre que a verter empieza
de la naturaleza, no me quejo,
pues fue del cielo el gusto y el consejo.
  Los gentiles que mueren como has visto:
esos haber nacido Nerón sientan,
que los que mueren por la fe de Cristo,
aquel breve morir por vida cuentan.

FULGENCIO:

No deja de causar dolor, Calisto,
ver cómo los acaban y atormentan
aunque deste, la Iglesia perseguida,
goza mil triunfos en la eterna vida.
  Séneca se ha apartado del gobierno
viéndole ya del todo aborrecido
y que hinche a un tiempo el cielo y el infierno
de muertos que han bajado y que han subido.
Todas las furias del tormento eterno
tiene en el pecho bárbaro vestido
de soberbia, arrogancia, crueldad y ira,
venganza, enemistad, odio y mentira.

CALISTO:

  ¿Tantos cristianos mata?


Roma abrasada de Lope de Vega

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