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Charco donde hallo el sol reproducido:
tanto las turbias aguas ennobleces
con la imagen prestada, que pareces
fragmento de los cielos desprendido.
Mas, si a impulso del viento, sacudido,
tus linfas tenebrosas estremeces,
a los ojos atónitos ofreces
el cieno en tús entrañas escondido.
¡¡Oh mente humana, charco de agua oscura:
cuando tus olas la impiedad altera
muestras por fondo el vicio o la locura;
y, bajo el hueco de la azul esfera,
sólo pareces bella, y clara, y pura,
¡cuando Dios en tu seno reverbera!