Pura, bella, suave Estrella mía

Pura, bella, suave Estrella mía de Fernando de Herrera


 Pura, bella, suave Estrella mía,   
 que sin temor de oscuridad profana,   
 vestís de luz serena la mañana,   
 y la tierra encendéis desnuda y fría;   
 

 pues vos, a quien mi alma triste envía  
 mil suspiros, movéis la soberana   
 vuestra empresa, cual ínclita Diana,   
 contra Venus y Amor con osadía,   
 

 yo seré como aquel que su belleza   
 con hierro amancilló, y el casto hecho  
 lo mostró con más gloria y hermosura;   
 

 pero, si luna sois, tendré en la alteza   
 latmia del cazador el triste pecho,   
 y no del que honró Arcadia la figura.