Política de Dios, gobierno de Cristo: 224

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Política de Dios, gobierno de Cristo Francisco de Quevedo



Trajeron las semanas profetizadas el tiempo para ejecutar el alto e inefable decreto que para la redención del mundo había establecido aquella junta de tres Personas, en unidad de esencia, trinidad inefable, unidad trina en personas; y determinó el Padre eterno de enviar su Hijo a tomar carne humana, y el Espíritu Santo con su obra disponerlo. Y siendo ésta la más soberana, y para la siempre Virgen María la merced más suprema escogerla para Madre de Dios, envía aquel soberano Señor (a quien la pluralidad de tres personas no divide la unidad de monarca único de cielos y tierra) al ángel Gabriel a que anuncie su decreto a la preservada y escogida Virgen reina de los ángeles, para que dé su consentimiento y se efectúe tan soberana y misteriosa Encarnación. Y siendo tan excesivamente mayor el poder y majestad del Criador con su criatura, que del rey con el vasallo, aun para hacer a la Virgen María reina de los ángeles y su Madre, la merced más suprema que pudo hacerla, envió por su consentimiento.


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