Política de Dios, gobierno de Cristo: 077

Capitulo XIV
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Política de Dios, gobierno de Cristo Francisco de Quevedo



Cómo han de dar y conceder los reyes lo que les piden. (Matth., 20.)
Nescitis quid petatis. Potestis bibere calicem, quem ego bibiturus sum? Dicunt ei: Possumus. Ait illis: Calicem quidem meum bibetis; sedere autem ad dexteram meam, aut ad sinistram, non est meum dare vobis, sed quibus paratum est a Patre meo. Et audientes decem indignati sunt de duobus fratribus.
«No sabéis lo que pedís. ¿Podréis beber el cáliz que yo he de beber? Respondiéronle: Podemos. Y díjoles: De verdad mi cáliz beberéis; mas sentaros a mi diestra y siniestra no me toca a mí dároslo a vosotros, sino a aquéllos que está dispuesto por mi Padre. Y oyéndolo los diez, se indignaron de los dos hermanos».
Es tan fecunda la Sagrada Escritura, que sin demasía ni prolijidad sobre una cláusula se puede hacer un libro, no dos capítulos. Con pocas letras habla el Espíritu Santo a muchas almas, y sabe la verdad de Dios respirar a diferentes intentos con unas propias cláusulas. No alcanzara yo los misterios del texto de San Mateo, si no los hubiera aprendido de la pluma de aquel doctor angélico Santo Tomás en estas palabras sobre este lugar67: «Aquí respondió a petición de gloria. Si dijera el Señor: Yo os la daré a vosotros, entristeciéranse los otros; si se la negara, entristeciéranse ellos. Por eso dijo: Sentaros a mi diestra y a mi siniestra no es de mí dároslo».


Política de Dios, gobierno de Cristo de Quevedo

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