Política de Dios, gobierno de Cristo: 007

Capitulo I
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Política de Dios, gobierno de Cristo Francisco de Quevedo



En el gobierno superior de Dios sigue al entendimiento la voluntad

Viendo Dios, en los primeros pasos que dio el tiempo, tan achacoso el imperio de Adán, tan introducida la lisonja del demonio, y tan poderosa con él la persuasión contra el precepto; y recién nacido el mundo, tan crecida la envidia en los primeros hermanos, que a su diligencia debió la primera mancha de sangre; el desconocimiento con tantas fuerzas, que osó escalar al cielo; y últimamente advirtiendo cuán mal se gobernaban los hombres por sí después que fueron posesión del pecado, y que unos de otros no podían aprender sino doctrina defectuosa, y mal entendida, y peor acreditada por la vanidad de los deseos; porque no viviesen en desconcierto con tiranía debajo del imperio del hombre las demás criaturas, y consigo los hombres, determinó bajar en una de las personas a gobernar y redimir al mundo, y a enseñar (bien a su costa, y más de los que no le supieren o quisieren imitar) la política de la verdad y de la vida. Bajó en la persona del Hijo, que es el Verbo del entendimiento, y fue enviado por legislador al mundo Jesucristo, Hijo de Dios, y Dios verdadero. Después le siguió el Espíritu Santo, que es el amor de la voluntad. Descienda en el discurso a nosotros.


Política de Dios, gobierno de Cristo de Quevedo

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