Abrir menú principal

Búrlase del camaleón, moralizando satíricamente su naturaleza

(Parnaso español)

de Francisco de Quevedo



Dígote pretendiente y cortesano,
llámete Plinio el nombre que quisiere;
pues quien del viento alimentarte viere,
el nombre que te doy tendrá por llano.


Fuelle vivo en botarga de gusano,
glotón de soplos, que tu piel adquiere;
mamón de la provincia, pues se infiere
que son tus pechos vara y escribano.


Si del aire vivieras, almorzaras
respuestas de ministros y señores;
consultas y decretos resollaras;


fueran tu bodegón aduladores,
las tontas vendederas de sus caras,
sastres, indianos, dueñas y habladores.