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Parnaso español 279

Mató un médico su candil estudiando, por despabilarle, y reconoce el candil justa aquella pena por su culpa

(Parnaso español)
 de Francisco de Quevedo


Si alumbro yo porque a matar aprenda,
¿de qué me espanto yo de que me apague?
Pues en mí «Quien tal hace que tal pague»
justifica el doctor se comprenda.


Despabila al que cura y a su hacienda;
cura al que despabila, aunque le halague;
basta para matar que sólo amague:
de calaveras es su estudio tienda.


Por ser matar la hambre comer, come;
hasta a su mula mata de repente;
ninguno escapa que a su cargo tome.


Es matalos hablando eternamente;
será el mundo al revés siempre que asome,
pues el amanecer vuelve Occidente.