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Descubre quién lleva los premios de las victorias marciales

(Parnaso español)

de Francisco de Quevedo



Más vale una benigna hora del Hado
al que sigue la caja y la bandera,
que si una carta de favor le diera
Venus para Mavorte enamorado.


Heridas son lesión al desdichado,
no mérito a su fama verdadera;
servir no es merecer, sino quimera
que entretiene la vida del soldado.


De las pérdidas triunfa el venturoso;
padece sus victorias el valiente,
en mañosa calumnia del ocioso.


Druso, acomoda con la edad la mente;
guarda para la paz lo belicoso;
aprende a ser en el peligro ausente.