Parnaso español 031

Qué desengaños son la verdadera riqueza

(Parnaso español)

de Francisco de Quevedo


¿Cuándo seré feliz con mi gemido?
¿Cuándo sin el ajeno afortunado?
El desprecio me sigue desdeñado;
la envidia, en dignidad constituido.


U del bien u del mal vivo ofendido;
y es ya tan insolente mi pecado,
que, por no confesarme castigado,
acusa a Dios con llanto inadvertido.


Temo la muerte, que mi miedo afea;
amo la vida, con saber es muerte:
tan ciega noche el seso me rodea.


Si el hombre es flaco y la ambición es fuerte,
caudal que en desengaños no se emplea,
cuanto se aumenta, Caridón, se vierte.