Esta página ha sido corregida
170
Sófocles
Egisto
Me aconsejas bien, y haré lo que dices. En cuanto á ti, llama á Clitemnestra, si está en la morada.
Orestes
Ahí está, cerca de ti. No mires ninguna otra cosa.
Egisto
¡Desdichado de mí! ¿Qué veo?
Orestes
¿Qué temes? ¿No la reconoces?
Egisto
¡Desgraciado! ¿en medio de los lazos de qué hombres he caído?
Orestes
¿No adivinas que hablas hace largo tiempo á vivos como si estuviesen muertos?
Egisto
¡Ay! Comprendo esa palabra, y el que me habla no puede ser otro que Orestes.
Orestes
Aunque seas un excelente adivino, te has engañado largo tiempo.
Egisto
¡Ay de mí! Soy muerto. Pero permíteme al menos decir algunas palabras.
Electra
Por los Dioses, hermano, no permitas que hable más largo tiempo y prolongue sus discursos. ¿Para qué, en efecto, cuando un hombre, presa de la desgracia, debe morir,