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CÁMARA DE SENADORES

que, declara que su ánimo fué dirijirse a Centro América, en razon de que un chileno llamado Manuel Valenzuela le habló para que se viese con Vicente Urbistondo que necesitaba una persona que se encargase de sus intereses. Que lo verificó así, i Urbistondo le prometió grandes ventajas en el viaje que iba a emprender a Centro América; pero que despues de embarcado el declarante, le dijo Urbistondo que su viaje era a Chile, porque llamaban a don Ramon Freire de todas las provincias para que se recibiese del mando supremo de la Nacion; que el esponente manifestó a Urbistondo su repugnancia para volver a su patria de este modo, pero que aquél le calmó asegurándole que no tuviese el menor recelo.

A la pregunta acerca del armamento del buque i demas ocurrencias del viaje, contestó en los mismos términos que los anteriores testigos.

Bernardino Ramírez, natural de Concepcion, confiesa que se le dió a reconocer en la Monteagudo por alférez de fragata. Que se embarcó en el Callao en el bergantin Orbegoso, porque don Vicente Urbistondo le ofreció quinientos pesos para hacer un contrabando i trasbordar en la isla de Mazorca la carga de otro buque al Orbegoso con el objeto de llevarla a la costa; i que a este efecto le aseguró embarcaría veinte hombres capaces de resistir a cualquier ataque del Resguardo. Que el rol de licencia de la capitanía del puerto era para ir a la pesca de lobos; pero que, a las dos horas de haber dado la vela, le dijo Urbistondo que el contrabando que iba hacer, era traer a don Ramon Freire a las costas de Chile. El que declara, al ver el engaño que había padecido, manifestó resistencia para seguir este viaje i pidió se le desembarcase, a lo que contestó Urbistondo que a la llegada de don Ramon Freire lo conseguiría. Con esta esperanza dice que continuó sirviendo cinco o seis dias hasta la llegada de la fragata Monteagudo i de Freire, a quien reclamó de nuevo le dejase en tierra, conforme a la promesa que Urbistondo le había hecho; que Freire le respondió que si le dejaba sería descubierto su viaje; pero le aseguró que dentro de dos meses volvería a su casa; en cuya virtud ordenó que le trasbordaran a la fragata Monteagudo con la mitad de la jente que, como lleva dicho, estaba destinada a la pesca de lobos.

Preguntado acerca del armamento del bergantin Orbegoso a su salida del Callao, declara que tenía dos carroñadas de a 18 sobre cubierta, pero que a su llegada a la isla de Mazorca montaron cuatro mas del mismo calibre que llevaban en la bodega. Que a la Monteagudo, ademas de las dos piezas montadas con que salió del Callao, le pusieron ocho mas del calibre de a 18 i 12, i que tanto este armamento como las tercerolas, espadas i demas pertrechos de guerra, de que se ha hecho mencion, iban depositados en las bodegas de ámbos buques.

Habiendo sido interrogado don Salvador Puga acerca del engaño que dice Ramírez sufrió por sujestion de Urbistondo, i promesas hechas por don Ramon Freire, contestó que era cierta la esposicion de Ramírez.

Márcos Gallardo declara que, como tres o cuatro dias despues de su embarque, le llamó don Ramon Freire i le dijo que, siendo oficial dado de baja, debía venir con él a Chile, de donde le llamaban para hacerse cargo de la Presidencia de la República; que, en esta virtud, le previno fuese al Callao a realizar su embarque; lo que verificó a las oraciones del 7 de Julio, en un bote en que iba don José María Barril con dos criados, al parecer, de don Ramon Freire.

Siendo interrogado acerca del armamento de los buques Orbegoso i Monteagudo, i el plan proyectado por don Ramon Freire, declara, en órden a lo primero, que los espresados buques estaban armados en los mismos términos que dicen los demas declarantes, i que el plan de invasion, segun oyó decir a don Ramon Freire, debía empezar por tomar la provincia de Chiloé, i que sucesivamente se pronunciarían las demas.

Don Antonio Álvarez de Guzman, natural de Colombia, declara que, hallándose preso en Casas-Matas, de resultas de haber pertenecido al partido del Jeneral Salaverry, escribió dos veces al Jeneral Morán para que le franquease su pasaporte para la República de Colombia, a lo que no tuvo contestacion alguna; pero que a los pocos dias salió de la prision por órden del Mayor de Plaza de la fortaleza, quien lo entregó a don Vicente Urbistondo, para que lo condujese a Centro América en el bergantin Orbegoso. Que, por el capitan de llaves de la misma fortaleza, supo que se le negaba el pasaporte para el Ecuador, porque el Conquistador del Perú estendía sus miras hasta aquel Estado, por cuya razon se hallaba con un ejército de cinco mil hombres.

A las preguntas que se le hicieron acerca del objeto de la espedicion i el punto principal a donde se dirijía, contestó que, por razon de haber venido mareado todo el viaje, nada sabe acerca de lo que se le pregunta, i que solo oyó decir que venían a Chiloé.


Núm. 188 [1]

Las relaciones entre Chile i el Perú son en el dia uno de los principales objetos que atraen la atencion pública, como importa sobre manera que se conozcan profundamente los derechos de uno i otro Gobierno, para que se pueda formar un juicio de la justicia o injusticia de sus preten

  1. Este editorial ha sido trascrito del periódico El Araucano, número 310, correspondiente al 12 de Agosto de 1836. —(Nota del Recopilador.)