Página:R.E.-Tomo III-Nro.09-Id.06.djvu/4

Esta página ha sido corregida


en el mismo gran principio á que están sujetos los fenómenos tísicos; y no es imposible, según dichas hipótesis, que partiendo de un cortísimo número de datos, se deduzcan a priori las propiedades íntimas de los cuerpos, se prevean los resultados de las reacciones, se llegue á la unidad de sustancia, y que, en una palabra, á esa ciencia eminentemente experimental, que nunca brotó de un silogismo sino del fondo de las retortas, y que se burla triunfante desde su laboratorio de la elucubración abstracta del filósofo, se le aplique un dia el método matemático de la cantidad.

Ya el inglés Bayma intenta definir la forma geométrica del oxígeno, del ázoe, del carbono, etc.; procura explicar por leyes matemáticas las reacciones; nos dice de cuántas maneras pueden agruparse los átomos, y cómo de aquí se deduce la teoría de los equivalentes; escribe en fórmulas la palpitación interna de la materia; cuenta el número de moléculas que hay en un milímetro cúbico; mide la distancia de unos centros á otros; y tales cosas hace y tales empresas acomete, que si como es osado á emprenderlas, fuera potente á terminarlas, bien pudiera colocársele entre los más preclaros ingenios que han visto los siglos pasados, que ven los nuestros, y que admirarán los venideros.

Mas prescindiendo de estos esfuerzos, quizá prematuros, pero dignos de consideración, es la verdad que no parece cosa tan disparatada é imposible una trasformacion de la química.

En efecto, todos los problemas de esta ciencia pueden en buena ley reducirse á este hecho único: «combinando dos ó más cuerpos A, B,.... dotados de ciertas propiedades físicas: a, a'... el primero, b, b'.... el segundo, etc., resultan otros nuevos cuerpos M, N,.... poseyendo cualidades físicas diversas de las anteriores, de suerte que M posee las propiedades m, m',..... ; N las n, n',.... P las p, p'...; etc.:» hé aquí toda la química, según las teorías modernas. Luego la propiedad química no es otra cosa que P0TENCIA para trasformar unas cualidades físicas en otras; pero si todas las propiedades físicas no son más que apariencias del movimiento y por él se explican, y en él se resuelven, trasformar propiedades físicas es trasformar movimientos; y en el movimiento mismo, y en sus varias combinaciones, reside sin género alguno de duda esta admirable facultad.

Tiempo y espacio nos faltan para juzgar la doctrina que precede, y debemos contentarnos con hacer constar la tendencia marcadísima