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LUCHA POR LA EXISTENCIA luerzos del hombre, como las obras de la naturaleza lo soná las del arte. Discutiremos ahora con algunos más detalles la lucha por la existencia. En mi obra futura sorá tratado este asunto como lo merece, con mayor extension. De Candolle el mayor y Lyell, han expuesto larga y filosóficamente que todos los séres orgánicos están sujetos á una competencia severa. Con res- pecto a las plantas, nadie ha tratado este asunto con más espi- ritu y habilidad que W. IIerbert, decano de Manchester, resul- tado eminentemente de su gran conocimiento en horticultura. Nada es más fácil que admitir en palabras la verdad de la lucha universal POP la existencia, ni más difícil, al ménos para mí lo ha sido, que llevar constantemente lija esta idea en nues- tra inteligencia. Sin embargo, á ménos que se engrane en la mente por completo, la economía entera de la naturaleza y sus múltiples hechos de distribucion, escasez, abundancia, ex- tincion y variacion, serán oscuramente vistos ó completa- mente mal entendidos. Vemos la faz de la naturaleza bri- llante de alegría; vemos a menudo superabundancia do sus- tento; no vemos ú olvidamos que los pájaros que cantan ocio- samente en derredor nuestro, viven, en su mayor parte, de insectos ó semillas, y que de este modo están constantemente destruyendo la vida; olvidamos que estos cantores y sus huc- vos y sus pollos son destruidos, en gran número, por aves de rapiña y animales de presa; no tenemos siempre presento que, aunque el alimento pueda en un dia dado parecernos su- perabundante, no lo es así en todas las estaciones de todos los años sucesivos. El término «lucha por la existencia,» usado en un sentido amplio. Debo advertir antes de todo, que me valgo de esta expre- sion en un sentido amplio y metafórico que incluye la depen- dencia de un ser de otro y, lo que es mas importante, no sola- mente la vida del indivíduo, sino tambien el buen éxito en dejar progénie. Dos animales caninos en tiempo de ham- bre, puede verdaderamente decirse que luchan uno con otro para conseguir el alimento para vivir. Pero una planta en los linderos del desierto, se dice que lucha por la existen-