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neraciones con la paloma silvestre: digo de doce ó veinte genoraciones, porque no se conoce caso de descendientes cruzados que vuelvan á un antepasado de sangre extranjera al cabo de mayor número de generaciones. En una casta que solamente se ha cruzado una vez, la tendencia á volver á algun carácter derivado de tal cruzamiento será naturalmente cada vez menor, y en cada generacion sucesiva quedará ménos de la sangre extraña; pero cuando no ha habido cruzamiento y hay una tendencia en la casta á volver á un carácter que se perdió en alguna generacion anterior, esta tendencia parece, por el contrario, poder trasmitirse sin disminucion por un número indefinido de generaciones. Estos dos casos distintos de reversion se confunden en uno frecuentemente por los que han escrito sobre la herencia.

Ultimamente, los mestizos por cruzamiento de todas las castas de la paloma son perfectamente fértiles, como puedo asegurar por mis propias observaciones hechas deliberadamente con las castas más distintas. Ahora, apénas se han presentado casos con certeza de híbridos de dos especies de animales completamente distintos que hayan sido perfectamente fértiles. Creen algunos autores que la domesticidad continuada mucho tiempo elimina esta fuerte tendencia á la esterilidad de las especies. Por la historia del perro y de algunos otros animales domésticos, esta conclusion es probablemente del todo exacta, si se aplica á especies íntimamente relacionadas una con otra. Pero extenderla tan léjos como para suponer que especies tan distintas en su orígen como son hoy las mensajeras, volteadoras, pouters y colipavas hayan dado una casta perfectamente fértil inter se, seria atrevido en extremo.

Por estas varias razones, á saber: la improbabilidad de que el hombre haya hecho anteriormente que siete ú ocho supuestas especies de palomas crien libremente en domesticidad; ser estas supuestas especies completamente desconocidas en un estado silvestre y que en ninguna parte se hayan hecho bravas; presentar estas especies ciertos caracteres muy anormales, comparadas con todas las demas colombideas, aunque son tan parecidas en casi todos, respecto á la paloma silvestre; la reaparicion de vez en cuando del color azul y de las variadas señales negras en todas las castas, ya se las conserve puras, ya