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466 ORIGEN DE LAS ESPECIES regla universal que las producciones endémicas de las islas es- tén relacionadas con las del continente más próximo ó con las de la isla grande más cercana. Pocas son las excepciones, y la mayor parte de ellas fáciles de explicar. Así, aunque la tierra de Kerguelen está más cerca do África que do América, sus plantas están relacionadas, y muy íntimamente por cierto sc- gun sabemos por la descripcion del Dr. Hooker, con las de América. Pero esta anomalía desaparece con la teoría de quo csta isla ha sido principalmente poblada con semillas traidas en la tierra y en las piedras de las bancas de nieve impulsa- das por las corrientes dominantes. La Nueva Zelanda por sus plantas endémicas está mucho más íntimamente relacionada con la Australia, que es la tierra firme más cercana, que con otra region cualquiera, y esto cra lo que debia esperarsc; pero está tambien marcadamente relacionada con la América del Sur, que aunque es el continento más próximo despues de aquel, está tan enormemente remoto que el hecho se convierto en anomalía. Pero esta dificultad desaparece en parte por la hipótesis de que la Nueva Zelanda, la América del Sur y las demas tierras meridionales han sido pobladas en parte desde un punto casi intermedio aunquo distante, i saber: desde las Islas Antárticas cuando estaban cubiertas de vegetacion du- rante un período terciario más cálido, intes del principio del último período glacial. Caso mucho mís notable todavía es la alinidad quo aunque débil existe, sogun me asegura el Dr. Jloo- ker, entre las lloras del ángulo sudoeste de Australia y del Cabo de Buona Esperanza; pero esa alinidad esti limitada á las plantas, y dia llegará sin duda en que se explique. La misma ley que ha determinado el parentesco entre los habitantes de las islas y los del continento más próximo se manifiesta algunas veces en pequeña escala, aunque de interc- santísima manera, dentro de los límites de un mismo archi- piélago. Así, cada isla separada del archipiélago de los Galá- pagos está habitada, y el hecho es maravilloso, por muchas especies distintas; pero estas especies están relacionadas unas con otras de un modo mucho más intimo que con las que ha- Dilan el continente americano, ó cualquier otro punto del globo. Podia esperarse que así sucediera, porque islas situadas tan cerca unas de otras tienen casi necesariamente que recibir cmigrantes del mismo origen primitivo, y ademas umas do