Página:Obras poéticas de Campoamor.djvu/13

Esta página ha sido corregida
5

Imita solo su vuelo,
pues serena
amás, niña, toca el cielo,
ni la arena.
Quien se humilla ó sin razón
subir quiere,
muere á manos de un alcon,
si á las de un áspid no muere.

Mas ¡ay! que vas en pos de ella
vagarosa,
sin escuchar mi querella,
niña hermosa.
Sigues con presteza tanta
tu contento,
que asi encomiendas tu planta,
como mi súplica, al viento.

–oo–


Y en tan inocente afán,
como su gusto entretienen,
así vagabundas vienen,
y así vagabundas van.

A veces en su embeleso
la mariposa al pasar,
suele fugaz estampar
sobre su mejilla un beso.

Y rauda su vuelo alzando,
la niña de ángel blasona,